Las vísperas de un circo romano

La Plaza del Congreso se convirtió en un atractivo turístico. La orden "K" sería aguantar hasta que las bases rurales se rebelen contra la Mesa de Enlace. Por Angel Anaya - Columnista.

28 Junio 2008
BUENOS AIRES.- Por lo menos dos agencias de turismo incluyeron esta semana, en sus itinerarios, las carpas de la discordia y hasta ellas se acercan los visitantes de todo origen atraídos por un espectáculo más circense que político, pidiendo autógrafos y fotografiándose sin interesarse en la causa del "festejo". Entre tirios y troyanos, el turista no entiende nada ni le preocupa otra cosa que lo pintoresco, sin pensar que quienes mejor interpretan el espectáculo comienzan a tener la sospecha de que finalmente puede alcanzar las dimensiones y el perfil de un circo romano. Al momento de escribir estas líneas estaba prevista una concentración de "agrupaciones sociales" K, cada vez más plurales por sus denominaciones, mientras que para la semana próxima está prevista una "marcha federal" de agricultores sobre la Plaza de Mayo, alentadas ambas, aunque en muy diferente dirección, por el mensaje guerrero de Néstor Kirchner pidiendo a sus seguidores en el Congreso que pongan algo más que palabras sobre sus bancas para entronizar sin concesión alguna la Resolución 125.
Desde su oratoria tibia, pero no menos concluyente, el vicepresidente Julio Cobos eligió un canal del vilipendiado grupo "Clarín" para afirmar que "el Gobierno, más que votos, necesita consenso".
El mensaje del ex presidente de la Bancaria, por invitación de otro de los grandes gerontes sindicales tuvo, como es habitual, un marco ministerial, pero dejó otra impresión más inquietante en la escala ascendente de la crisis.
La región frutihortícola del Valle del Río Negro se acaba de sumar a los objetivos de la Comisión de Enlace agropecuaria, denunciando efectos económicos muy semejantes al deterioro de las economías regionales del interior. Sus dirigentes lo han hecho invocando el panorama confrontativo que se observa en las comisiones de Agricultura y Presupuesto de Diputados, donde -tras dos semanas- no se advierte un orden que permita definir proyecto alguno y deberá continuarse hasta la próxima.
Esa situación se atribuye a la gradual pérdida de seguridad en la mayoría oficialista, que obligó a Kirchner a lanzar su orden intimidatoria. Si bien no son pocos los legisladores "K" que han informado de su deserción, otra franja creciente de quienes guardan ahora silencio o están desaparecidos está evidenciando que el vicepresidente sabe lo que dice.
De cualquier manera, mucho indica que si el oficialismo fiel no siente la seguridad necesaria para agrupar el "coraje" que se les exige, postergará la definición del Congreso el tiempo suficiente para que las bases rurales se subleven a la Comisión de Enlace y comiencen a afectar la seguridad alimentaria y comunicacional . Quienes asistieron a la reunión aniversario de La Bancaria, se llevaron la inequívoca sensación de la orden escuchada. (De nuestra Sucursal)

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