29 Junio 2008 Seguir en 
Desde diciembre a la fecha, los costos para cultivar una hectárea de soja subieron un 58%, porque muchos insumos son importados y porque la inflación actual ronda entre el 25% y el 30%. El precio interno de la soja con retenciones se incrementó 4,7% en 2008, pero muchos de los costos de producir este grano crecieron a mayor ritmo, explica el economista Juan Manuel Garzón, de la Fundación Mediterránea.
El petróleo, el crecimiento económico de China, principal comprador del complejo sojero argentino, y la dinámica actual de la economía argentina, que al intentar superar sus límites de capacidad productiva, sólo genera una fuerte presión sobre el nivel general de precios y de salarios, inciden en la suba de costos.
De acuerdo con los precios mayoristas que releva el Indec, los principales insumos y equipos que utiliza el agro se han encarecido a una tasa mayor a la de la soja en los primeros cinco meses del año. La maquinaria agrícola nacional subió un 5,9% (300%desde devaluación), los abonos y fertilizantes entre un 15,4% los argentinos y un 73,3% los importados (880% desde la devaluación);los insecticidas y plaguicidas entre un 6,2% los nacionales y un 8,9 %, los extranjeros.
Mientras el Congreso debate el proyecto de ley de retenciones móviles a la exportación de granos, que giró el Poder Ejecutivo Nacional, los productores de Tucumán aseguran que los retoques que implementó el Estado al esquema no solucionan el problema de pérdida de rentabilidad que sufren.
El drama de los fletes
La Sociedad Rural de Tucumán (SRT), en base a un análisis efectuado por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), resaltó la necesidad de que se compensen fletes y otros costos a los productores de la provincia y del NOA, teniendo en cuenta que la rentabilidad de esta zona del país es sensiblemente inferior a las de la zona núcleo. Según una evaluación comparativa que realizó Aacrea cuando las retenciones aún estaban al 35% (antes del 11 de marzo) y tomando como precio de referencia del tonelada de soja a U$S 243, en la zona pampeana los productores obtienen una rentabilidad de U$S 777 por hectárea, mientras que en Tucumán cae a U$S 490 por hectárea en las mejores zonas de producción. En las marginales, la ganancia decrece a U$S 392 por hectárea. En función de estos números, los ruralistas tucumanos vienen exigiendo al Gobierno nacional una compensación de fletes y retenciones diferenciales para las zonas de producción del NOA.
El petróleo, el crecimiento económico de China, principal comprador del complejo sojero argentino, y la dinámica actual de la economía argentina, que al intentar superar sus límites de capacidad productiva, sólo genera una fuerte presión sobre el nivel general de precios y de salarios, inciden en la suba de costos.
De acuerdo con los precios mayoristas que releva el Indec, los principales insumos y equipos que utiliza el agro se han encarecido a una tasa mayor a la de la soja en los primeros cinco meses del año. La maquinaria agrícola nacional subió un 5,9% (300%desde devaluación), los abonos y fertilizantes entre un 15,4% los argentinos y un 73,3% los importados (880% desde la devaluación);los insecticidas y plaguicidas entre un 6,2% los nacionales y un 8,9 %, los extranjeros.
Mientras el Congreso debate el proyecto de ley de retenciones móviles a la exportación de granos, que giró el Poder Ejecutivo Nacional, los productores de Tucumán aseguran que los retoques que implementó el Estado al esquema no solucionan el problema de pérdida de rentabilidad que sufren.
El drama de los fletes
La Sociedad Rural de Tucumán (SRT), en base a un análisis efectuado por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), resaltó la necesidad de que se compensen fletes y otros costos a los productores de la provincia y del NOA, teniendo en cuenta que la rentabilidad de esta zona del país es sensiblemente inferior a las de la zona núcleo. Según una evaluación comparativa que realizó Aacrea cuando las retenciones aún estaban al 35% (antes del 11 de marzo) y tomando como precio de referencia del tonelada de soja a U$S 243, en la zona pampeana los productores obtienen una rentabilidad de U$S 777 por hectárea, mientras que en Tucumán cae a U$S 490 por hectárea en las mejores zonas de producción. En las marginales, la ganancia decrece a U$S 392 por hectárea. En función de estos números, los ruralistas tucumanos vienen exigiendo al Gobierno nacional una compensación de fletes y retenciones diferenciales para las zonas de producción del NOA.
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