07 Junio 2008 Seguir en 
NUEVA YORK y BUENOS AIRES.- El West Texas Intermediate y el Brent cerraron ayer con sendos récords y en alza de más de U$S 10, el mayor incremento jamás alcanzado en una sesión, ante la debilidad del dólar y temores sobre el aprovisionamiento. El fuerte retroceso registrado en los principales mercados del mundo, con bajas superiores al 3% en Nueva York por la fuerte suba del petróleo y el crecimiento del desempleo en Estados Unidos, terminó por repercutir en la Bolsa porteña, que cerró 0,45% abajo.
La fuerte diferencia del Merval con los números de Wall Street provino del buen desempeño de las empresas vinculadas a la industria petrolera, favorecidas en este caso por la revalorización del crudo. No obstante, el magro caudal de negocios (menos de $ 70 millones) volvió a reflejar la apatía que envuelve a los operadores quienes, en opinión de los analistas, siguen "muy sensibilizados" con la continuidad del conflicto del campo.
El tan esperado dato del empleo de mayo en Estados Unidos mostró una caída de 49.000 puestos de trabajo y el desempleo experimentó su mayor salto en más de dos décadas, al llegar al 5,5%. La consecuencia más inmediata fue un debilitamiento del dólar frente al euro y otras monedas y un derrumbe del 3,13% en el índice Dow Jones. En la sesión de ayer y en tiempo récord, el barril de WTI (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en julio alcanzó un nuevo techo absoluto en U$S 139,12, ganando U$S 10,75, el mayor incremento logrado hasta ahora en una sesión. N obstante, la rueda terminó en U$S 138,54 el barril. Su precedente marca de referencia se remontaba al 22 de mayo, cuando registró U$S 135,09. En el mercado londinense, a su vez, el barril de Brent cerró en U$S 137,69, un incremento de U$S 10,15 .
El disparador del precio del oro negro fue la nueva caída del dólar (el euro cerró ayer en U$S 1,5759), luego de comentarios formulados el jueves por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, que aludió a un alza a corto plazo de las tasas de interés europeas para enfrentar la inflación, beneficiando al euro en detrimento del billete verde. (AFP-NA-Télam)
La fuerte diferencia del Merval con los números de Wall Street provino del buen desempeño de las empresas vinculadas a la industria petrolera, favorecidas en este caso por la revalorización del crudo. No obstante, el magro caudal de negocios (menos de $ 70 millones) volvió a reflejar la apatía que envuelve a los operadores quienes, en opinión de los analistas, siguen "muy sensibilizados" con la continuidad del conflicto del campo.
El tan esperado dato del empleo de mayo en Estados Unidos mostró una caída de 49.000 puestos de trabajo y el desempleo experimentó su mayor salto en más de dos décadas, al llegar al 5,5%. La consecuencia más inmediata fue un debilitamiento del dólar frente al euro y otras monedas y un derrumbe del 3,13% en el índice Dow Jones. En la sesión de ayer y en tiempo récord, el barril de WTI (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en julio alcanzó un nuevo techo absoluto en U$S 139,12, ganando U$S 10,75, el mayor incremento logrado hasta ahora en una sesión. N obstante, la rueda terminó en U$S 138,54 el barril. Su precedente marca de referencia se remontaba al 22 de mayo, cuando registró U$S 135,09. En el mercado londinense, a su vez, el barril de Brent cerró en U$S 137,69, un incremento de U$S 10,15 .
El disparador del precio del oro negro fue la nueva caída del dólar (el euro cerró ayer en U$S 1,5759), luego de comentarios formulados el jueves por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, que aludió a un alza a corto plazo de las tasas de interés europeas para enfrentar la inflación, beneficiando al euro en detrimento del billete verde. (AFP-NA-Télam)







