"Los jueces ya no nos callamos"

El titular de la Asociación de Magistrados de la Nación se quejó de las presiones subterráneas.

LUCHA. Recondo dice que nadie que tenga poder quiere ser controlado. LA GACETA/INES QUINTEROS ORIO
LUCHA. Recondo dice que nadie que tenga poder quiere ser controlado. LA GACETA/INES QUINTEROS ORIO
06 Junio 2008
Ricardo Gustavo Recondo está convencido de que si, además de por sus sentencias, los magistrados explican a la sociedad cuál es su función y el por qué de sus decisiones, esto redundará en una mejora de la imagen de la Justicia y del sistema institucional. "Los jueces ya no nos callamos", advirtió a LA GACETA el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional.
El vocal de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial de la Capital Federal es uno de los 15 camaristas nacionales o federales de todo el país que ayer expusieron sus problemas a siete de los 13 miembros del Consejo de la Magistratura de la Nación.

-¿Qué opina de los cambios implementados en el Consejo de la Magistratura, por medio de los cuales el estamento político pasó a tener un peso preponderante? 
-Con buena intención por parte del constituyente nacional de 1994 fue creado el Consejo de la Magistratura, extraño a nuestro sistema, precisamente para afianzar la independencia del Poder Judicial. Lamentablemente, a lo largo de su funcionamiento y las reformas que se han hecho fueron en contra de esa independencia. Por eso digo, constantemente, los jueces ya no nos vamos a callar más. En cuanto haya acontecimientos que tiendan a vulnerar la independencia del Poder Judicial, lo vamos a decir, porque esta es la garantía para que la ciudadanía pueda vivir en dignidad y con libertad.

-¿Hay presiones políticas?
-Sí, por medio de normas, de forma encubierta o por mecanismos más subterráneos. Por ejemplo, el Consejo pide informes a los jueces sobre determinadas causas, hace una suerte de arqueo, pese a que sabe que la Justicia está colapsada y que no puede cumplir con los plazos. Sin embargo, se hacen este tipo de solicitudes que son una forma de presión indirecta. El ministro de Justicia acaba de sacar una resolución (la Nº 1.084, del 29 de abril) en la que establece que las fuerzas de seguridad deberán informarle sobre los requerimientos u oficios judiciales que reciban de los jueces. De esta manera, cuando haya una orden o un allanamiento contra un funcionario público, primero se va a enterar el Gobierno, con lo cual es imposible el funcionamiento de la Justicia.

-¿Hay otras formas de presión?
-Sí, por ejemplo, a través de las circunstancias económicas, de las remuneraciones de los magistrados o de la infraestructura del Poder Judicial. Este no puede ser reformado si no cuenta con los medios para hacerlo y esto, a veces, depende del Poder Ejecutivo. Entonces, el no suministrar los recursos es una manera de hacer que el Poder Judicial funcione mal.

-¿Por qué la Justicia parece obsesionar a los políticos?
-Porque la Justicia cumple la función de controlar y ningún poder político quiere ser controlado. Insisto: ninguna persona que tiene poder quiere ser controlada y la Justicia controla al poder, no sólo al político, sino a los grandes poderes económicos, para tratar justamente de que exista equidad, libertad, y que se proteja la honra y los bienes de los ciudadanos. Hay muchos intereses, políticos y económicos, para que la Justicia no funcione de manera independiente. Por eso hay que nombrar jueces independientes, no amigos.
Recondo cerró la entrevista alegando que, tras la crisis de 2001, al haber morigerado (con sus sentencias) las consecuencias del corralito financiero, los magistrados evitaron el colapso económico del país. Por eso insiste: "los jueces ya no nos callamos y denunciaremos cualquier tipo de actitud que tienda a comprometer la independencia del funcionamiento de la Justicia. Aquellas actitudes, por cierto, ya no pasan por un simple llamado telefónico, que también los hay, aunque son ya casi una antigüedad".

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