Un día antes del acto, la ciudad está copada por camiones y tractores

La capacidad hotelera no da abasto. Hasta los taxistas se sumarán mañana a la marcha del campo. Relato de una rosarina frente al Monumento a la Bandera.

DESEMBARCO. Imagen de archivo de la autopista Rosario-Buenos Aires, tomada por los productores.
DESEMBARCO. Imagen de archivo de la autopista Rosario-Buenos Aires, tomada por los productores.
24 Mayo 2008
ROSARIO, (De nuestro enviado especial, Fernando Stanich).- Como todos los sábados, Viviana Ponzo pasea a su Pointer de tres meses por la plazoleta que rodea a la imponente construcción de mármol que los argentinos conocemos como Monumento a la Bandera. Pero a pesar de la fecha que se conmemora mañana y de la significativa obra que recorren los turistas, ella está de espaldas. Se distrajo mirando el escenario que se levanta justo enfrente del Museo y a las orillas del río Paraná. “Es imponente”, le digo en alusión al deslumbrante monolito que homenajea en todas sus paredes a Belgrano. Pero no desvía su mirada. “Sí, ojalá mañana esté lleno el parque. Porque es un atropello”, me responde.

Vivina no es una productora rural. Ni siquiera tiene una profesión que guarde relación con el campo. Pero ella misma lo aclara. “Todas las actividades dependen, en mayor o menor medida, del campo”. Y refuerza sus dichos con un ejemplo. “Mi papá era viajante, ni siquiera de productos agroquímicos, sino de respuestos para autos. Siempre recorría el interior de Santa Fe. Y te juro que es verdad: cuando había sequía, no vendía. Pero si llovía, trabajaba bien. Y de esas cosas yo no me olvido”, asegura.

Esta rosarina de 40 años se anima a anticipar que mañana, 25 de mayo, las inmediaciones del Monumento a la Bandera estarán repletas de santafesinos y de turistas. Pero que, a contrapelo de lo que ocurre otros años, vendrán para apoyar al agro y darle una de señal clara al Gobierno nacional, más que para conmemorar la fecha patria.

Y sus dichos encuentran sustento en el movimiento que se percibe en la ciudad. Las autopistas están plagadas de camiones, tractores y camionetas estacionadas, y los hoteles están cubiertos hasta en un radio de 100 kilómetros a la redonda de Rosario.

Hasta los taxistas se pusieron de acuerdo y, a pesar del luto por el asesinato de un compañero, advirtieron que dejarán de lado las protestas y que se movilizarán mañana para participar del acto organizado por las entidades agropecuarias. LA GACETA.com ©

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