22 Mayo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La polémica entre el Gobierno y la Iglesia recrudeció ayer luego de que la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y funcionarios de su gabinete salieron a criticar al titular de la Comisión de Pastoral Social, Jorge Casaretto, quien cuestionó los índices oficiales de la pobreza.
La jefa de Estado rechazó las afirmaciones de uno de los obispos más prominentes de la Iglesia y respaldó las polémicas mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que ayer difundió un descenso del índice de pobreza al 20,6% en el primer trimestre del año.
“Es precisamente a partir de 2003 donde los argentinos tocamos fondo con 22% de desocupación y hoy podemos exhibir con orgullo este 7,5% y también el descenso de la pobreza, de la indigencia, el crecimiento de nuestras exportaciones”, afirmó Cristina Kirchner en un acto en la provincia de Chaco.
En este sentido, la primera mandataria reclamó ayuda “a todos los argentinos para convencer a los que todavía dudan”, en clara referencia, aunque sin nombrarlo, a monseñor Casaretto.
“Yo les pido a todos ustedes, a todos los argentinos que me ayuden, que me ayuden a convencer a los que todavía dudan, a los que todavía no creen que este sea el camino”, afirmó. De este modo, el Gobierno salió así al cruce de las declaraciones del obispo de San Isidro, quien el martes aseguró que en las parroquias “la gente pide más alimentos” y consideró que “en estos momentos está aumentando la pobreza”.
Las declaraciones de Cristina Kirchner se enmarcan en los recientes cuestionamientos del prelado al índice de pobreza calculado por el Indec. Casaretto también había basado sus expresiones en datos del Barómetro de la Deuda Social Argentina 2008 que difundió la Universidad Católica (UCA) la semana pasada.
“La UCA sigue de cerca el punto de vista de las estadísticas, pero, además, nosotros tenemos otro índice que son nuestras Cáritas parroquiales y ellas nos dicen que vuelve la gente para pedir alimentos más que antes”, aseguró el obispo.
El peso de la inflación
La Iglesia advirtió sobre el incremento de la pobreza a partir de la suba de precios que se disparó en los últimos meses.
Esos aumentos, especialmente en alimentos, no son reflejados en los indicadores del Indec, según entienden los especialistas.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, se sumó ayer a la polémica, al señalar que “si se mantienen altos los índices de inflación, el país va a tener más pobres”. Macri reconoció que en la ciudad de Buenos Aires “hay un leve crecimiento” en el número de personas carenciadas.
Las críticas hacia el Gobierno también partieron del diputado nacional Claudio Lozano (CTA). “Después de cinco años de crecimiento hay 13 millones de argentinos que viven en la pobreza”, indicó. Advirtió sobre “la manipulación del índice de precios al consumidor, que deprimiéndolo a través de la intervención que hay sobre el Indec, se llega a la definición de que la pobreza baja”. (NA-DyN)
La jefa de Estado rechazó las afirmaciones de uno de los obispos más prominentes de la Iglesia y respaldó las polémicas mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que ayer difundió un descenso del índice de pobreza al 20,6% en el primer trimestre del año.
“Es precisamente a partir de 2003 donde los argentinos tocamos fondo con 22% de desocupación y hoy podemos exhibir con orgullo este 7,5% y también el descenso de la pobreza, de la indigencia, el crecimiento de nuestras exportaciones”, afirmó Cristina Kirchner en un acto en la provincia de Chaco.
En este sentido, la primera mandataria reclamó ayuda “a todos los argentinos para convencer a los que todavía dudan”, en clara referencia, aunque sin nombrarlo, a monseñor Casaretto.
“Yo les pido a todos ustedes, a todos los argentinos que me ayuden, que me ayuden a convencer a los que todavía dudan, a los que todavía no creen que este sea el camino”, afirmó. De este modo, el Gobierno salió así al cruce de las declaraciones del obispo de San Isidro, quien el martes aseguró que en las parroquias “la gente pide más alimentos” y consideró que “en estos momentos está aumentando la pobreza”.
Las declaraciones de Cristina Kirchner se enmarcan en los recientes cuestionamientos del prelado al índice de pobreza calculado por el Indec. Casaretto también había basado sus expresiones en datos del Barómetro de la Deuda Social Argentina 2008 que difundió la Universidad Católica (UCA) la semana pasada.
“La UCA sigue de cerca el punto de vista de las estadísticas, pero, además, nosotros tenemos otro índice que son nuestras Cáritas parroquiales y ellas nos dicen que vuelve la gente para pedir alimentos más que antes”, aseguró el obispo.
El peso de la inflación
La Iglesia advirtió sobre el incremento de la pobreza a partir de la suba de precios que se disparó en los últimos meses.
Esos aumentos, especialmente en alimentos, no son reflejados en los indicadores del Indec, según entienden los especialistas.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, se sumó ayer a la polémica, al señalar que “si se mantienen altos los índices de inflación, el país va a tener más pobres”. Macri reconoció que en la ciudad de Buenos Aires “hay un leve crecimiento” en el número de personas carenciadas.
Las críticas hacia el Gobierno también partieron del diputado nacional Claudio Lozano (CTA). “Después de cinco años de crecimiento hay 13 millones de argentinos que viven en la pobreza”, indicó. Advirtió sobre “la manipulación del índice de precios al consumidor, que deprimiéndolo a través de la intervención que hay sobre el Indec, se llega a la definición de que la pobreza baja”. (NA-DyN)








