Brown llevó al laborismo a su peor derrota en 40 años

El partido del presidente inglés pasó a ser la tercera fuerza política tras una humillante elección local, después de conservadores y démocratas.

HUMILLANTE. Antes de las elecciones, Brown eliminó rebajas fiscales; eso le habría costado la elección. REUTERS
HUMILLANTE. Antes de las elecciones, Brown eliminó rebajas fiscales; eso le habría costado la elección. REUTERS
02 Mayo 2008
LONDRES, Inglaterra.- En Londres había hippies y los Beatles encabezaban las listas de éxito la última vez que el partido Laborista sufrió una derrota aplastante como la de hoy. Y el culpable de los peores resultados que ha obtenido el partido gubernamental en casi 40 años es, según los medios y algunos diputados laboristas, el primer ministro, Gordon Brown.

En el viernes negro de su carrera política, el poco exitoso sucesor de Tony Blair admitió: "tengo claro que ésta ha sido una noche decepcionante, realmente mala para el Laborismo".

Ahora el debate se centra en si Brown sobrevivirá a la crisis. "La pregunta más importante para nuestro futuro es:¿cuánto tiempo más con Gordon? Estamos alborotados", apunta un diputado laborista de Liverpool.

Para los seguidores de ese partido lo más impactante no es que hayan obtenido sólo un 24 % de los respaldos sino que consiguieron un punto menos que demócratas liberales y un 20 % menos que los conservadores, lo que los hace retroceder a tercera fuerza política.

Intranquilizador resulta además que los conservadores, con su dinámico presidente David Cameron, hayan conquistado bastiones laboristas en Inglaterra y Gales.

¿Es el correcto?
Sin mucho éxito, el jefe de la facción laborista, Geoff Hoon, se esforzaba por transmitir que de estas elecciones comunales no se pueden extraer conclusiones para las generales.

Los analistas calculan que el partido de Brown, en comicios generales, sufriría tal pérdida dramática de votos en la Cámara Baja, que los conservadores lograrían una mayoría de 138 escaños y designarían al primer ministro.

Brown, jefe del partido y primer ministro desde junio de 2007, puede retrasar la convocatoria de elecciones para la Cámara Baja hasta comienzos de 2010. Se calcula que la popularidad del escocés podría subir hasta entonces.

Ni sus más leales apoyos pudieron entender cómo Brown, poco antes de estos comicios, apareciese con la arriesgada propuesta de eliminar las rebajas fiscales para los asalariados normales y de nóminas más bajas. Aunque el primer ministro la enmendó, ya era demasiado tarde.

Su segunda en la cúpula, Harriet Harman, declaró que, pese a todo, Brown es el hombre correcto para dirigir Reino Unido de forma segura y hacer frente a la crisis económica. Sin embargo, entre las filas del partido, ya hace tiempo que las cosas se ven de otra manera. (DPA)

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