Las lluvias representan un gran alivio para el agro

Satisface el nivel de precipitaciones. El campo tucumano se recupera de la intensa sequía registrada en parte del invierno y de la primavera.

21 Diciembre 2002
El campo tucumano revivió tras un ciclo de intensa sequía inverno-primaveral. Durante varios meses la falta de lluvias afectó a los cultivos, en especial al trigo y al citrus, y posteriormente demoró la siembra de soja, que se lleva a cabo en este momento.
La escasez de precipitaciones durante la etapa invernal permitió que las cosechas de soja, caña y limón se desarrollaran sin interrupciones, pero luego se extendió en la primavera y produjo problemas. A los citrus, por ejemplo, les restó capacidad de floración, con lo cual se espera una disminución en la próxima producción limonera. Al trigo no le permitió un adecuado desarrollo, lo que derivó en una baja en los rendimientos finales. Los campos cultivados con este grano son los mismos que se ocupan luego con la soja. Debido a la falta de lluvias, al momento del inicio de la campaña de la oleaginosa los perfiles hídricos de estos terrenos eran bajos, lo que obligó a postergar la siembra.
"En setiembre cayeron sólo 5 milímetros, cuando lo normal hubieran sido 28", señaló a LA GACETA Rubén Pedraza, encargado del Observatorio Agrometeorológico del INTA Famaillá. Dijo que el nivel de precipitaciones mejoró en octubre, cuando cayeron 142 milímetros en toda la provincia, unos 66 milímetros más que la marca normal. "Estas lluvias fueron muy favorables para la caña y para los citrus, y para la recarga de los suelos, que venía muy seco", apuntó.
En noviembre se registraron 180 milímetros, unos 43 milímetros más que lo habitual para ese mes, según el INTA Famaillá. "Las lluvias se concentraron en la segunda quincena, y favorecieron mucho a la caña de azúcar, porque además hubo buenos niveles de luminosidad y temperaturas altas", remarcó Pedraza. Estas precipitaciones también beneficiaron a los citrus; el problema es que en diciembre estos fueron víctimas de una pedrea, en la zona pedemontana, que diezmó la producción de muchos lotes.
Las lluvias no fueron favorables a las zonas centrales granarias hasta hace unos días, cuando mejoró la distribución de las precipitaciones y se pudo generalizar la siembra de soja. "En lo que va de diciembre, en la zona central de la provincia cayeron 131 milímetros hasta ahora, mientras que se espera un total de 194 milímetros de agua", concluyó Pedraza.

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