18 Abril 2008 Seguir en 
ASUNCION.- Los candidatos presidenciales cerraron sus campañas para los comicios del domingo, en los que el ex obispo Fernando Lugo podría poner fin a la hegemonía de más de seis décadas del centroderechista Partido Colorado.
En la recta final de las elecciones, que se definirán en una sola vuelta por mayoría simple, Lugo lideraba las encuestas con una estrecha ventaja sobre la oficialista Blanca Ovelar, lo que tiene en ascuas al partido político con el récord mundial de mayor permanencia en el poder. La ex ministra de Educación pidió el miércoles por la noche, en su discurso de cierre, que los votantes confíen en ella.
Lugo, que ha sido vinculado a izquierdistas condenados por secuestro y al presidente venezolano, Hugo Chávez, podría ocupar el sillón del palacio de los López -sede del Gobierno- desde el 15 de agosto, representando a una coalición de partidos y movimientos sociales que mezcla a liberales, socialistas, organizaciones campesinas, sindicales y estudiantiles.
Sospechas y acusaciones
La campaña se ha visto ensombrecida por denuncias de posible fraude electoral de parte de la oposición, aunque veedores internacionales dijeron que las garantías están dadas para llevar a cabo una elección normal. El clima de tensión se agudizó esta semana, cuando el presidente, Nicanor Duarte Frutos, advirtió sobre la presencia de agitadores ecuatorianos y venezolanos, que vinculó como cercanos a Lugo, para generar incidentes el día de la votación. Anoche, en el cierre de la campaña "colorada", Duarte Frutos envió un mensaje a su colega venezolano: "que Chávez no meta las narices en nuestras cuestiones", dijo.
Antes de que concluyeran las campañas, los principales candidatos debatieron en un último encuentro televisivo para medir fuerzas e intentar captar a los indecisos. Lugo se excusó de participar tras argumentar que no estaban dadas las condiciones políticas por los ataques de sus adversarios.
Una fotocopia
Durante el debate, el general retirado, Lino Oviedo, candidato del derechista partido UNACE y tercero en las encuestas, denunció que el ex obispo visitó a un grupo de acusados presos por secuestro junto con un diputado de la oposición. "Tengo una fotocopia de la prisión de alta seguridad de Emboscada", aseguró el general, que se persignó cuando el moderador del debate lo llamó Lugo por equivocación. Lugo desestimó las acusaciones y aseguró que sus rivales lo han denigrado con mentiras. (Reuter)
En la recta final de las elecciones, que se definirán en una sola vuelta por mayoría simple, Lugo lideraba las encuestas con una estrecha ventaja sobre la oficialista Blanca Ovelar, lo que tiene en ascuas al partido político con el récord mundial de mayor permanencia en el poder. La ex ministra de Educación pidió el miércoles por la noche, en su discurso de cierre, que los votantes confíen en ella.
Lugo, que ha sido vinculado a izquierdistas condenados por secuestro y al presidente venezolano, Hugo Chávez, podría ocupar el sillón del palacio de los López -sede del Gobierno- desde el 15 de agosto, representando a una coalición de partidos y movimientos sociales que mezcla a liberales, socialistas, organizaciones campesinas, sindicales y estudiantiles.
Sospechas y acusaciones
La campaña se ha visto ensombrecida por denuncias de posible fraude electoral de parte de la oposición, aunque veedores internacionales dijeron que las garantías están dadas para llevar a cabo una elección normal. El clima de tensión se agudizó esta semana, cuando el presidente, Nicanor Duarte Frutos, advirtió sobre la presencia de agitadores ecuatorianos y venezolanos, que vinculó como cercanos a Lugo, para generar incidentes el día de la votación. Anoche, en el cierre de la campaña "colorada", Duarte Frutos envió un mensaje a su colega venezolano: "que Chávez no meta las narices en nuestras cuestiones", dijo.
Antes de que concluyeran las campañas, los principales candidatos debatieron en un último encuentro televisivo para medir fuerzas e intentar captar a los indecisos. Lugo se excusó de participar tras argumentar que no estaban dadas las condiciones políticas por los ataques de sus adversarios.
Una fotocopia
Durante el debate, el general retirado, Lino Oviedo, candidato del derechista partido UNACE y tercero en las encuestas, denunció que el ex obispo visitó a un grupo de acusados presos por secuestro junto con un diputado de la oposición. "Tengo una fotocopia de la prisión de alta seguridad de Emboscada", aseguró el general, que se persignó cuando el moderador del debate lo llamó Lugo por equivocación. Lugo desestimó las acusaciones y aseguró que sus rivales lo han denigrado con mentiras. (Reuter)
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