El Papa le pidió a Bush que utilice la diplomacia para solucionar conflictos

En la reunión que mantuvieron en la Casa Blanca, el Pontífice señaló que Estados Unidos debe desarrollar una política de inmigración coordinada con Latinoamerica. También reclamó por la paz en Medio Oriente. Día de cumpleaños.

EN SUELO ESTADOUNIDENSE. El papa Benedicto XVI y el presidente George W. Bush, en la base Andrews. También aparecen Jenna y Laura Bush. FOTO REUTERS
EN SUELO ESTADOUNIDENSE. El papa Benedicto XVI y el presidente George W. Bush, en la base Andrews. También aparecen Jenna y Laura Bush. FOTO REUTERS
16 Abril 2008
WASHINGTON, Estados Unidos.- El Papa Benedicto XVI pidió hoy al presidente estadounidense George W. Bush que use "la diplomacia para resolver los conflictos", que respete los derechos humanos y desarrolle "una política de inmigración coordinada" con América Latina, en el marco de su primera visita a Estados Unidos, desde el inicio de su pontificado, hace tres años.

Unos 9.000 invitados -una de las mayores multitudes que haya asistido a un acto oficial en la Casa Blanca- inundó el césped de la residencia presidencial mostrando banderas del Vaticano y Estados Unidos, bajo el grito de "¡viva il Papa!", que se mezcló con los himnos de ambos estados y un coro que cantó el Feliz Cumpleaños al pontífice, en el día de su 81 aniversario.

"En un mundo en el que algunos ya no creen que podamos distinguir lo verdadero de lo falso, necesitamos su mensaje para rechazar esta dictadura del relativismo y abrazar una cultura de la justicia y la verdad", dijo Bush, en la ceremonia de recibimiento.

Ninguno de los dos líderes mencionó específicamente áreas sensibles en la relación, como la pena de muerte, la guerra en Irak o los métodos aplicados por la CIA en interrogatorios.

Pero al haber transcurrido seis años de guerra en Medio Oriente, y ante el aumento de la tensión estadounidenses con Irán, el Papa pidió apoyar "los esfuerzos pacientes de la diplomacia internacional para resolver los conflictos y promover el progreso".

La paz en Medio Oriente
En un comunicado conjunto, ambos líderes expresaron su esperanza en que se alcance la paz en Medio Oriente y su preocupación por el sufrimiento de la minoría cristiana de Irak.

"Evocaron igualmente la necesidad de luchar contra el terrorismo con los medios apropiados respetando a la persona humana y sus derechos", indica el comunicado.
Bush y Benedicto XVI dijeron asimismo que esperan la resolución del conflicto israelo-palestino con la creación de un estado palestino independiente conviviendo en paz con Israel.

Además, expresaron "su respaldo mutuo a la soberanía e independencia del Líbano", que se encuentra en medio de una severa crisis política que Washington atribuye en buena medida a Siria.

Benedicto XVI también respaldó los esfuerzos internacionales para convertir a la ONU en "una voz más efectiva para las legítimas aspiraciones de todos los pueblos del mundo".

Con las elecciones de noviembre en el horizonte, Bush invocó las enseñanzas del Vaticano que tienen que ver con los planteos de su partido republicano, como la oposición al aborto y la investigación con células madre embrionarias.

"En un mundo en el que algunos tratan la vida como algo que puede descartarse, necesitamos su mensaje de que toda la vida humana es sagrada y de que cada uno de nosotros es deseado, cada uno es amado y cada uno es necesario", dijo el mandatario.

Guerra contra el terrorismo
Bush también mencionó la guerra global contra el terrorismo declarando: "Necesitamos su mensaje de que Dios es amor. Y aceptar este amor es la manera más segura de salvar a los hombres de caer en la enseñanza del fanatismo y el terrorismo".

Más tarde, tras una reunión en la Oficina Oval, Bush y Benedicto XVI abogaron por "una política de inmigración coordinada" con América Latina, "especialmente su trato humano y el bienestar de sus familiares".

La gran mayoría de los inmigrantes en Estados Unidos son de origen latinoamericano y católicos.

A bordo del avión que lo condujo a Washington, Benedicto XVI también se había referido el martes al tema más sensible en torno a su visita, al admitir que siente "profunda vergüenza" por los sacerdotes pedófilos involucrados en escándalos en Estados Unidos.

Los escándalos de pedofilia significaron un duro golpe a la autoridad moral de la Iglesia Católica en Estados Unidos, acusada de haber perdido su capacidad de proteger a los niños.

El Papa completará en Nueva York su visita de seis días en Estados Unidos. En esa ciudad pronunciará el viernes un discurso ante las Naciones Unidas y visitará el sitio de los atentados de setiembre de 2001, Ground Zero.

Estados Unidos cuenta con 70 millones de católicos, un cuarto de su población. Benedicto XVI es el segundo papa en visitar la Casa Blanca desde Juan Pablo II, quien fue recibido por Jimmy Carter en 1979, y su visita es la novena de un papa a Estados Unidos. (AFP-NA)

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