18 Diciembre 2002 Seguir en 
Los cheques diferidos son la nueva veta que encontraron las "cuevas" para hacer negocios. Las casas de cambio comenzaron a comprar los títulos con los que el Gobierno está pagando el medio aguinaldo a sus empleados, con una comisión que fluctúa entre el 10% y el 15%.En valores promedio -no hay uniformidad de costo en la plaza financiera- a los documentos de febrero se le aplica un desagio del 10%, a los de marzo un 12% y a los de abril un 15%. Pero también existe otra alternativa: a aquellos que entreguen todos los títulos que recibieron se les aplicará un descuento del 15%.
Los tenedores tendrán que saber que sólo recibirán Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) y, si quieren quedarse con efectivo, tendrán que perder entre un 9,5% y un 10% más. La pérdida, para poder contar con pesos, oscilará así entre el 19,5% y el 25%.
Hasta ayer, en la plaza financiera no se registró un importante movimiento. "La gente recién está cobrando y pasarán unos días antes de que comience a definir que hará con esos documentos", argumentó un cambista. Por la incertidumbre que existe hay una cantidad de "cuevas" en las que todavía no se puede realizar este tipo de transacción. Otra muestra de esta situación es que muchos operadores todavía no cotizaron los cheques diferidos para venderlos a terceros.
Expectativas
En la City tucumana se espera con expectativa para ver qué harán los comercios con estos documentos. Si los aceptan al 100%, el costo del desagio podría bajar unos puntos, pero es difícil que así ocurra. Es que, según argumentaron los cambistas, no es negocio recibir un cheque a 60, 90 y 120 días, mientras la inflación mensual, sin contar el costo financiero, oscila entre el 4% y el 5%.
Las grandes cadenas de supermercados, que cuentan con una mayor espalda financiera, no tendrían inconvenientes en recibir los documentos al 100% de su valor. "Es una época del año en la que la gente sale desesperada a comprar todo. Incrementando los niveles de venta, los súper recuperarán rápidamente lo que pueden perder", estimó una fuente.
Sin embargo, otros analistas no se notaron tan optimistas porque, según explicaron, el costo financiero del canje de los documentos podría trasladarse al precio final de los productos de la canasta familiar.
Los tenedores tendrán que saber que sólo recibirán Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) y, si quieren quedarse con efectivo, tendrán que perder entre un 9,5% y un 10% más. La pérdida, para poder contar con pesos, oscilará así entre el 19,5% y el 25%.
Hasta ayer, en la plaza financiera no se registró un importante movimiento. "La gente recién está cobrando y pasarán unos días antes de que comience a definir que hará con esos documentos", argumentó un cambista. Por la incertidumbre que existe hay una cantidad de "cuevas" en las que todavía no se puede realizar este tipo de transacción. Otra muestra de esta situación es que muchos operadores todavía no cotizaron los cheques diferidos para venderlos a terceros.
Expectativas
En la City tucumana se espera con expectativa para ver qué harán los comercios con estos documentos. Si los aceptan al 100%, el costo del desagio podría bajar unos puntos, pero es difícil que así ocurra. Es que, según argumentaron los cambistas, no es negocio recibir un cheque a 60, 90 y 120 días, mientras la inflación mensual, sin contar el costo financiero, oscila entre el 4% y el 5%.
Las grandes cadenas de supermercados, que cuentan con una mayor espalda financiera, no tendrían inconvenientes en recibir los documentos al 100% de su valor. "Es una época del año en la que la gente sale desesperada a comprar todo. Incrementando los niveles de venta, los súper recuperarán rápidamente lo que pueden perder", estimó una fuente.
Sin embargo, otros analistas no se notaron tan optimistas porque, según explicaron, el costo financiero del canje de los documentos podría trasladarse al precio final de los productos de la canasta familiar.
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