17 Diciembre 2002 Seguir en 
MADRID.- José María Aznar ha asumido personalmente y con todas las consecuencias la decisión de alejar el "Prestige" de la costa. El presidente del gobierno español, en el Pleno del Congreso, también ha rechazado la posibilidad de dimitir o presentar una moción de confianza.
Aznar centró las conclusiones de la Cumbre, que presentó al Congreso, en el "Prestige". Se felicitó de que el Consejo Europeo respaldase la adopción de medidas presupuestarias, "que tengan en cuenta -dijo- la evolución futura de los daños, porque el daño, lamentablemente, no ha cesado". Aseguró que fue él, personalmente, quien hizo ver a sus socios europeos la necesidad de evitar para siempre sucesos como los del "Prestige".
El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, le ofreció un acción conjunta que incluye tres propuestas: la unión de Gobierno y oposición para reclamar ayudas a la Unión Europea; pedir al presidente norteamericano, George W. Bush, colaboración científica y técnica contra el vertido; y reunirse con todos los presidentes de las comunidades autónomas para articular la solidaridad con Galicia.
El Presidente mostró su convencimiento de que las autoridades norteamericanas prestarán más apoyo si se les solicita. En todo caso, aseguró que, en este momento, científicos pertenecientes al Servicio Nacional Marino y Pesquero y de la Administración Oceánica ya trabajan en el grave derrame del buque petrolero.
Propuestas descalificadas
Aznar descalificó el resto de las propuestas asegurando que el PSOE no aporta nada y recordando el comportamiento del Gobierno socialista tras el accidente del "Mar Egeo", en 1992. "Ha vuelto a ser aquel que evocaba al pedigüeño", le replicó Rodríguez Zapatero.
Cerca de 50.000 personas exigieron el domingo la renuncia de las autoridades del gobierno español y de los responsables de la región gallega, durante una manifestación solidaria con Galicia y con los marisqueros gallegos severamente afectados por la marea negra ocasionada por el derrame de petróleo.
Los manifestantes protestaron contra Aznar y el presidente de la región gallega, Manuel Fraga, y pidieron que declare a Galicia (noroeste de España) zona de catástrofe. (Especial-DPA)
Aznar centró las conclusiones de la Cumbre, que presentó al Congreso, en el "Prestige". Se felicitó de que el Consejo Europeo respaldase la adopción de medidas presupuestarias, "que tengan en cuenta -dijo- la evolución futura de los daños, porque el daño, lamentablemente, no ha cesado". Aseguró que fue él, personalmente, quien hizo ver a sus socios europeos la necesidad de evitar para siempre sucesos como los del "Prestige".
El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, le ofreció un acción conjunta que incluye tres propuestas: la unión de Gobierno y oposición para reclamar ayudas a la Unión Europea; pedir al presidente norteamericano, George W. Bush, colaboración científica y técnica contra el vertido; y reunirse con todos los presidentes de las comunidades autónomas para articular la solidaridad con Galicia.
El Presidente mostró su convencimiento de que las autoridades norteamericanas prestarán más apoyo si se les solicita. En todo caso, aseguró que, en este momento, científicos pertenecientes al Servicio Nacional Marino y Pesquero y de la Administración Oceánica ya trabajan en el grave derrame del buque petrolero.
Propuestas descalificadas
Aznar descalificó el resto de las propuestas asegurando que el PSOE no aporta nada y recordando el comportamiento del Gobierno socialista tras el accidente del "Mar Egeo", en 1992. "Ha vuelto a ser aquel que evocaba al pedigüeño", le replicó Rodríguez Zapatero.
Cerca de 50.000 personas exigieron el domingo la renuncia de las autoridades del gobierno español y de los responsables de la región gallega, durante una manifestación solidaria con Galicia y con los marisqueros gallegos severamente afectados por la marea negra ocasionada por el derrame de petróleo.
Los manifestantes protestaron contra Aznar y el presidente de la región gallega, Manuel Fraga, y pidieron que declare a Galicia (noroeste de España) zona de catástrofe. (Especial-DPA)







