29 Marzo 2008 Seguir en 
Carla Romina Ortega tenía 17 años. El 24 de agosto del año pasado salió de su casa, en Villa Luján, supuestamente para ir a lo de una amiga. Pero nunca llegó. Al otro día la vieron en inmediaciones del barrio Oeste II y luego en la zona del Nicolás Avellaneda IV. Su cuerpo apareció en la tarde del 26 de agosto, en el fondo de un precipicio, a la vera de la ruta 338, en San Javier.
Las principales acusadas son dos menores, L., de 16 años, y J., de 15, que es inimputable. Ambas estuvieron con Carla el sábado 25 de agosto, paseando en moto. El fiscal Pedro Gallo maneja la hipótesis de un accidente. Sobre la base de la autopsia y de los dichos de la propia L., afirma que Carla cayó al vacío, aparentemente luego de resbalar en la pequeña pared de piedra que bordea el camino. La joven no murió en el acto y agonizó durante algunas horas, según determinaron los médicos. Pero a las amigas de Carla les cabe responsabilidad en el hecho ya que no le avisaron a nadie lo que había sucedido. Por eso L. está imputada de abandono de persona seguido de muerte.
Pelea por celos
Para los Ortega, en cambio, se trata de un homicidio. La abogada Mónica López afirma que a la joven la empujaron al precipicio, aparentemente luego de una pelea motivada por celos.
Sobre el cuerpo de Carla se encontró un cabello de J., con el que se realizará una pericia de ADN, para lo cual se hará una comparación con muestras de sangre extraídas a las acusadas. El estudio se realizará en Buenos Aires.
Las principales acusadas son dos menores, L., de 16 años, y J., de 15, que es inimputable. Ambas estuvieron con Carla el sábado 25 de agosto, paseando en moto. El fiscal Pedro Gallo maneja la hipótesis de un accidente. Sobre la base de la autopsia y de los dichos de la propia L., afirma que Carla cayó al vacío, aparentemente luego de resbalar en la pequeña pared de piedra que bordea el camino. La joven no murió en el acto y agonizó durante algunas horas, según determinaron los médicos. Pero a las amigas de Carla les cabe responsabilidad en el hecho ya que no le avisaron a nadie lo que había sucedido. Por eso L. está imputada de abandono de persona seguido de muerte.
Pelea por celos
Para los Ortega, en cambio, se trata de un homicidio. La abogada Mónica López afirma que a la joven la empujaron al precipicio, aparentemente luego de una pelea motivada por celos.
Sobre el cuerpo de Carla se encontró un cabello de J., con el que se realizará una pericia de ADN, para lo cual se hará una comparación con muestras de sangre extraídas a las acusadas. El estudio se realizará en Buenos Aires.
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