16 Diciembre 2002 Seguir en 
CARACAS.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se aferró ayer a su posición de no renunciar ni convocar a elecciones anticipadas, a pesar de la fuerte presión externa a la que está sometido y al paro general opositor que ya lleva dos semanas. El mandatario, con casi cuatro años en el poder, también desestimó la presión económica a la que está sometido su país, el quinto exportador mundial de crudo. La industria petrolera está paralizada debido a que gran parte de los empleados de esa actividad se sumó al paro y -al igual que otros opositores- insiste en que no dejará la protesta hasta que el presidente renuncie.
"Chávez se va de aquí cuando Dios quiera, porque estoy en manos de Cristo; y cuando lo diga el pueblo, cuya voz es la de Dios", dijo en su programa de radio y televisión "¡Aló Presidente!". El mandatario agregó que el paro es un fracaso y que -en la empresa estatal de petróleo (Pdvsa)- se está realizando un sabotaje por parte de algunos de sus gerentes. De esa forma, el paro ya es una batalla entre el gobierno y la oposición para controlar la industria petrolera, que representa el 80% de los ingresos por exportación de Venezuela.
Preocupación mundial
Los adversarios de Chávez, que incluyen a dirigentes sindicales, empresarios, militares disidentes, medios de comunicación y partidos políticos, lo acusan de querer instaurar un gobierno comunista y de llevar a la ruina económica al país.La crisis venezolana provoca preocupación en Estados Unidos, que cubre con crudo de esa nación el 14% de sus necesidades energéticas. La Casa Blanca dijo que el único camino pacífico y viable es a través de elecciones anticipadas, lo que fue visto como un espaldarazo a la oposición.
En tanto, el gobierno y la oposición negocian -sin éxito- desde hace un mes una salida electoral a la crisis, en una mesa auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA). Paralelamente, en la OEA se debate el proyecto propuesto por Argentina, Bolivia, Costa Rica y Perú, que insta a Caracas a buscar una salida pacífica, democrática, constitucional y electoral.
Chávez advirtió que no aceptará la intromisión de ningún país en asuntos internos de Venezuela. "Recomiendo a los gobiernos que antes de tomar una iniciativa en torno de Venezuela lean esta Constitución", dijo mostrando el texto aprobado hace tres años.
Mientras se busca una solución, se avivan las protestas en la calle y la crisis exige una salida urgente para evitar un caos y una escalada de violencia. El sábado, al menos medio millón de personas marcharon en Caracas para pedir la renuncia del presidente. (Reuter-DPA)
Abordan un buque en huelga
Unos 30 oficiales armados tomaron el control del buque tanque Pilín León que -en apoyo al paro- estaba fondeado con 44 millones de litros de crudo en el lago de Maracaibo. El gobierno advirtió que la acción podría repetirse con otros de los 40 buques que protestan. Por el paro, muchos comercios están cerrados y se teme la escasez de alimentos y de combustible. Ante eso, Chávez anunció que importará gasolina de las Islas Vírgenes, leche de Colombia y alimentos de República Dominicana. (Reuter)
"Chávez se va de aquí cuando Dios quiera, porque estoy en manos de Cristo; y cuando lo diga el pueblo, cuya voz es la de Dios", dijo en su programa de radio y televisión "¡Aló Presidente!". El mandatario agregó que el paro es un fracaso y que -en la empresa estatal de petróleo (Pdvsa)- se está realizando un sabotaje por parte de algunos de sus gerentes. De esa forma, el paro ya es una batalla entre el gobierno y la oposición para controlar la industria petrolera, que representa el 80% de los ingresos por exportación de Venezuela.
Preocupación mundial
Los adversarios de Chávez, que incluyen a dirigentes sindicales, empresarios, militares disidentes, medios de comunicación y partidos políticos, lo acusan de querer instaurar un gobierno comunista y de llevar a la ruina económica al país.La crisis venezolana provoca preocupación en Estados Unidos, que cubre con crudo de esa nación el 14% de sus necesidades energéticas. La Casa Blanca dijo que el único camino pacífico y viable es a través de elecciones anticipadas, lo que fue visto como un espaldarazo a la oposición.
En tanto, el gobierno y la oposición negocian -sin éxito- desde hace un mes una salida electoral a la crisis, en una mesa auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA). Paralelamente, en la OEA se debate el proyecto propuesto por Argentina, Bolivia, Costa Rica y Perú, que insta a Caracas a buscar una salida pacífica, democrática, constitucional y electoral.
Chávez advirtió que no aceptará la intromisión de ningún país en asuntos internos de Venezuela. "Recomiendo a los gobiernos que antes de tomar una iniciativa en torno de Venezuela lean esta Constitución", dijo mostrando el texto aprobado hace tres años.
Mientras se busca una solución, se avivan las protestas en la calle y la crisis exige una salida urgente para evitar un caos y una escalada de violencia. El sábado, al menos medio millón de personas marcharon en Caracas para pedir la renuncia del presidente. (Reuter-DPA)
Abordan un buque en huelga
Unos 30 oficiales armados tomaron el control del buque tanque Pilín León que -en apoyo al paro- estaba fondeado con 44 millones de litros de crudo en el lago de Maracaibo. El gobierno advirtió que la acción podría repetirse con otros de los 40 buques que protestan. Por el paro, muchos comercios están cerrados y se teme la escasez de alimentos y de combustible. Ante eso, Chávez anunció que importará gasolina de las Islas Vírgenes, leche de Colombia y alimentos de República Dominicana. (Reuter)







