28 Marzo 2008 Seguir en 
BOGOTA.- La ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, rehén de las FARC desde hace seis años, debió ser atendida en centros asistenciales de la zona selvática del sur de Colombia, y su estado se asemeja al de niños desnutridos de Africa. Según el Defensor del Pueblo colombiano, Vólmar Pérez, fue trasladada a centros asistenciales debido a un empeoramiento de su estado de salud. El mes pasado la llevaron a San José del Guaviare, capital del departamento de Guaviare, y después al municipio de El Retorno. “La información de que disponemos es que su estado de salud se ha deteriorado tanto que es muy, muy delicado”, afirmó.
Agentes infiltrados
“Alguien me dijo que sus características físicas no distan mucho de la de los niños de Somalia”, explicó, en referencia al país ubicado en el llamado Cuerno de Africa enfrascado desde hace años en una cruenta guerra interna. Pérez contó que por medio de agentes de su dependencia que se infiltraron entre los pobladores pudo saber que a la política francocolombiana se le acentuó un cuadro de hepatitis B y que padece leishmaniasis, una enfermedad que se manifiesta con graves úlceras en la piel y que es transmitida por un mosquito.
El estado de salud de Betancourt había alimentado esta semana versiones acerca de su posible liberación. Sin embargo, el gobierno de Alvaro Uribe afirmó que no tenía ninguna información concreta al respecto. A su vez, el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que desde el incidente armado en territorio ecuatoriano no ha vuelto a tener contacto con las FARC.
Betancourt figura en una lista de unos 50 cautivos que podrían ser liberados a cambio de rebeldes presos, en un canje que sigue en el limbo. La Iglesia colombiana se ha ofrecido como mediadora, pero la guerrilla rechaza su intervención porque considera que responde a Bogotá. En cambio, mantiene su exigencia de liberar una zona de negociación, reclamo al que se niega Uribe. (Télam)
Agentes infiltrados
“Alguien me dijo que sus características físicas no distan mucho de la de los niños de Somalia”, explicó, en referencia al país ubicado en el llamado Cuerno de Africa enfrascado desde hace años en una cruenta guerra interna. Pérez contó que por medio de agentes de su dependencia que se infiltraron entre los pobladores pudo saber que a la política francocolombiana se le acentuó un cuadro de hepatitis B y que padece leishmaniasis, una enfermedad que se manifiesta con graves úlceras en la piel y que es transmitida por un mosquito.
El estado de salud de Betancourt había alimentado esta semana versiones acerca de su posible liberación. Sin embargo, el gobierno de Alvaro Uribe afirmó que no tenía ninguna información concreta al respecto. A su vez, el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que desde el incidente armado en territorio ecuatoriano no ha vuelto a tener contacto con las FARC.
Betancourt figura en una lista de unos 50 cautivos que podrían ser liberados a cambio de rebeldes presos, en un canje que sigue en el limbo. La Iglesia colombiana se ha ofrecido como mediadora, pero la guerrilla rechaza su intervención porque considera que responde a Bogotá. En cambio, mantiene su exigencia de liberar una zona de negociación, reclamo al que se niega Uribe. (Télam)
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