28 Marzo 2008 Seguir en 
BEIJING.- El gobierno de China negó ayer que esté preocupado por un probable boicot que realizarían jefes de Estado de otros países a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Beijing, en protesta por el conflicto en el Tíbet. Qin Gang, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino realizó su declaración poco después de que el primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció que no asistirá a la ceremonia inaugural de Beijing 2008. Tusk dijo que no tiene ninguna intención de presentarse el 8 de agosto en el estadio olímpico, ya que considera inapropiada la presencia de políticos en ese lugar.
Tusk se convierte así en el primer jefe de gobierno europeo que manifiesta su posición respecto de la situación en el Tíbet. El miércoles, el presidente checo, Vaclav Klaus, adelantó también que no asistirá a los Juegos. El funcionario resaltó que los comités olímpicos nacionales están invitados formalmente a la ceremonia y que el comité de cada nación son los que invitan a los jefes de Estado. “Si ellos aceptan o no la invitación es una responsabilidad del comité olímpico de cada país", señaló Qin. (DPA)
Tusk se convierte así en el primer jefe de gobierno europeo que manifiesta su posición respecto de la situación en el Tíbet. El miércoles, el presidente checo, Vaclav Klaus, adelantó también que no asistirá a los Juegos. El funcionario resaltó que los comités olímpicos nacionales están invitados formalmente a la ceremonia y que el comité de cada nación son los que invitan a los jefes de Estado. “Si ellos aceptan o no la invitación es una responsabilidad del comité olímpico de cada país", señaló Qin. (DPA)
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