14 Diciembre 2002 Seguir en 
CARACAS.- Por primera vez, Estados Unidos dio un espaldarazo a la oposición al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al pedir ayer que se llame a elecciones anticipadas, en medio de una huelga general de 12 días que ha paralizado las exportaciones petroleras. Sin embargo, Chávez dijo que no se enteró del llamado lanzado por Washington.
Casi de manera simultánea, Standard & Poor recortó la calificación de la deuda en moneda extranjera a largo plazo de Venezuela porque, según explicó, la huelga general amenaza con provocar un caos económico. "El recorte y el panorama negativo reflejan un incremento de la probabilidad de incumplimiento de pagos, dado el ambiente de creciente polarización política, divisiones sociales críticas y una parálisis económica debido a las huelgas en curso", dijo S&P. La agencia también recortó la calificación de crédito de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), centro del conflicto, alegando que tiene un panorama negativo.
El planteamiento de la Casa Blanca se produjo un día después de la llegada a Caracas del subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estados de Estados Unidos, Thomas Shannon. "Creemos que si esta crisis no encuentra una solución rápida vamos a estar al borde de un caos", dijo tras reunirse con el secretario general de la OEA, César Gaviria, mediador en una negociación para solucionar la crisis de Venezuela.
Las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, país que suministra el 14% de las importaciones de petróleo que realiza Washington, han pasado por momentos de tensión debido a que Chávez se ha acercado a gobiernos enemigos de la Casa Blanca, como el de Cuba, Libia e Irak. Sin embargo, la Casa Blanca había mostrado una actitud más cauta después de abril, cuando el gobierno de George W. Bush fue duramente criticado por el apoyo dado al gobierno golpista que desplazó brevemente del poder a Chávez.
Amenaza a los rebeldes
La huelga opositora, que comenzó el pasado 2, se ha convertido en una batalla entre el gobierno y la oposición para controlar la vital industria petrolera, que suministra el 80% de los ingresos por exportación de la nación sudamericana. Empleados rebeldes de Pdvsa anunciaron que se mantendrán en paro hasta que Chávez dimita y llame a elecciones. Pero el mandatario dijo que la situación viene evolucionando hacia la normalidad, y amenazó con sustituir al personal de Pdvsa con técnicos de sus socios en la OPEP. (Reuter)
Casi de manera simultánea, Standard & Poor recortó la calificación de la deuda en moneda extranjera a largo plazo de Venezuela porque, según explicó, la huelga general amenaza con provocar un caos económico. "El recorte y el panorama negativo reflejan un incremento de la probabilidad de incumplimiento de pagos, dado el ambiente de creciente polarización política, divisiones sociales críticas y una parálisis económica debido a las huelgas en curso", dijo S&P. La agencia también recortó la calificación de crédito de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), centro del conflicto, alegando que tiene un panorama negativo.
El planteamiento de la Casa Blanca se produjo un día después de la llegada a Caracas del subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estados de Estados Unidos, Thomas Shannon. "Creemos que si esta crisis no encuentra una solución rápida vamos a estar al borde de un caos", dijo tras reunirse con el secretario general de la OEA, César Gaviria, mediador en una negociación para solucionar la crisis de Venezuela.
Las relaciones entre EE.UU. y Venezuela, país que suministra el 14% de las importaciones de petróleo que realiza Washington, han pasado por momentos de tensión debido a que Chávez se ha acercado a gobiernos enemigos de la Casa Blanca, como el de Cuba, Libia e Irak. Sin embargo, la Casa Blanca había mostrado una actitud más cauta después de abril, cuando el gobierno de George W. Bush fue duramente criticado por el apoyo dado al gobierno golpista que desplazó brevemente del poder a Chávez.
Amenaza a los rebeldes
La huelga opositora, que comenzó el pasado 2, se ha convertido en una batalla entre el gobierno y la oposición para controlar la vital industria petrolera, que suministra el 80% de los ingresos por exportación de la nación sudamericana. Empleados rebeldes de Pdvsa anunciaron que se mantendrán en paro hasta que Chávez dimita y llame a elecciones. Pero el mandatario dijo que la situación viene evolucionando hacia la normalidad, y amenazó con sustituir al personal de Pdvsa con técnicos de sus socios en la OPEP. (Reuter)







