13 Diciembre 2002 Seguir en 
Años atrás, como es por todos conocido, se procedió acertadamente a derribar las tapias que, durante más de un siglo, habían encerrado los terrenos del ferrocarril, en el sector de las calles 24 de Septiembre en sus intersecciones con Bernabé Aráoz y Marco Avellaneda. Se parquizó la zona; se instaló la plazoleta "Télfener"; se repintó el edificio de la histórica ex estación y se habilitaron sus galpones para fines culturales y deportivos. Elogiamos, en su momento, tales obras.
Es lamentable advertir el descuido en que se halla sumido el sector, en la actualidad. Como no se cortan nunca, cada vez están más altos los pastizales que dan sobre la calle, lo que proporciona una deplorable impresión al transeúnte. El edificio de la ex estación, además, muestra un notorio deterioro de su pintura, entre otras falencias apreciables a simple vista.
Cabe preguntarse la razón por la cual pareciera existir, en Tucumán, una suerte de incapacidad para realizar un mínimo mantenimiento de los lugares públicos, y para conservar en razonables condiciones las pocas obras que se habilitan.
Es lamentable advertir el descuido en que se halla sumido el sector, en la actualidad. Como no se cortan nunca, cada vez están más altos los pastizales que dan sobre la calle, lo que proporciona una deplorable impresión al transeúnte. El edificio de la ex estación, además, muestra un notorio deterioro de su pintura, entre otras falencias apreciables a simple vista.
Cabe preguntarse la razón por la cual pareciera existir, en Tucumán, una suerte de incapacidad para realizar un mínimo mantenimiento de los lugares públicos, y para conservar en razonables condiciones las pocas obras que se habilitan.







