11 Marzo 2008 Seguir en 
WASHINGTON.- El gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, pidió ayer disculpas en público tras haber sido señalado por el diario “The New York Times” como cliente de una red de prostitución de lujo. “Violé mis obligaciones familiares”, dijo el gobernador demócrata de 48 años, casado hace 21 años con Silda Wall, con quien tiene tres hijos.
Agentes que investigaban una red llamada “Emperors Club VIP”, que gestionaba prostitutas de lujo en Nueva York, Miami, Washington, Londres y París, habían grabado una conversación telefónica en la que Spitzer pedía en Washington los servicios de una prostituta de Nueva York. El traslado se encuadra en la figura de crimen federal, cargo por el que ya fueron detenidas cuatro personas relacionadas con el caso. La red cobra hasta U$S 5.500 la hora de servicio.
Spitzer se encontró con la mujer el 13 de febrero en el hotel Mayflower de Washington, donde al día siguiente debía comparecer ante el Congreso. En su declaración, Spitzer no mencionó la eventualidad de una renuncia. “No creo que la política sea una cuestión individual”, afirmó. Pero estoy decepcionado conmigo mismo y debo ahora dedicar cierto tiempo a ganarme la confianza de mi familia”, agregó. El ex fiscal del Estado de Nueva York, gobernador desde 2007, se había ganado una reputación por su honradez y por su lucha contra todo tipo de corrupción. (AFP-NA)
Agentes que investigaban una red llamada “Emperors Club VIP”, que gestionaba prostitutas de lujo en Nueva York, Miami, Washington, Londres y París, habían grabado una conversación telefónica en la que Spitzer pedía en Washington los servicios de una prostituta de Nueva York. El traslado se encuadra en la figura de crimen federal, cargo por el que ya fueron detenidas cuatro personas relacionadas con el caso. La red cobra hasta U$S 5.500 la hora de servicio.
Spitzer se encontró con la mujer el 13 de febrero en el hotel Mayflower de Washington, donde al día siguiente debía comparecer ante el Congreso. En su declaración, Spitzer no mencionó la eventualidad de una renuncia. “No creo que la política sea una cuestión individual”, afirmó. Pero estoy decepcionado conmigo mismo y debo ahora dedicar cierto tiempo a ganarme la confianza de mi familia”, agregó. El ex fiscal del Estado de Nueva York, gobernador desde 2007, se había ganado una reputación por su honradez y por su lucha contra todo tipo de corrupción. (AFP-NA)







