Bush ofrece vacunas contra la viruela

El presidente de EE.UU. se manifestó a favor de vacunar a 1 millón de personas que estarán involucradas en una posible guerra con Irak.

13 Diciembre 2002
WASHINGTON.- Mientras los expertos de la ONU continúan sin inconvenientes las inspecciones del desarme en Bagdad, el presidente de EE.UU., George W. Bush, se manifestó a favor de vacunar contra la viruela a 1 millón de personas que estarán involucradas en una posible guerra con Irak. Se estima que en febrero se realizaría el plan de vacunación para 500.000 soldados y otros tantos trabajadores sanitarios. La viruela se erradicó en 1978, pero expertos creen que Irak ha tratado de desarrollar armas biológicas con este virus para usarlas contra EE.UU. en caso de un ataque.

Pensar dos veces
Más que alivio, el anuncio de Bush causó preocupación. Esta vacuna suele producir efectos colaterales como dolor, inflamación de brazos, pústulas y síntomas que requieren la hospitalización. Frente a tales efectos, Bush se vio obligado a sopesar el riesgo teórico de un ataque biológico y el real de la vacuna. En Estados Unidos se dejó de vacunar a la población en 1972, pero un pequeño grupo de personas ha sido vacunado para comprobar si las reservas de hace 30 años pueden diluirse para producir más dosis. Los médicos observaron en el grupo de ensayo reacciones que no se presentan con las vacunas modernas.
La vacuna se aplica raspando la superficie cutánea con una aguja para inocular el virus. Si resulta satisfactoria, el cuerpo responde lanzando un ataque inmunitario que lo prepara para rechazar y eliminar cualquier infección con el virus de la viruela, llamado variola. Las reacciones más intensas suelen ser la inflamación de los ganglios linfáticos en las axilas y erupciones importantes en diferentes partes del cuerpo. De los millones de personas que se vacunaron en la década de 1960 en EE.UU., dos murieron por complicaciones graves como la encefalitis, y otras 14 fueron hospitalizadas. (Reuter)

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