Duhalde cambia de signo

La nominación de Prat Gay en el Central dejó descolocado a varios sectores allegados al sector financiero.

12 Diciembre 2002
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- Si donde cabe lo más cabe lo menos, mucho indica que Alfonso Prat Gay tendrá acuerdo del Senado para presidir el Banco Central, después de observarse el avasallamiento periódico de la autonomía de la institución por parte del Poder Ejecutivo, desde las postrimerías del gobierno de Fernando de la Rúa. La costumbre en boga de hacer ruido político tras cada decisión oficial significativa, trata de montar una nueva incertidumbre que, como se advierte, no inquieta a los mercados, mientras Prat Gay hace declaraciones como quien se siente seguro con la provisoriedad decretada por el presidente Duhalde. Tener una moneda sana, defender la autonomía del BCRA y no participar de la renegociación de la deuda, son sus inquietudes fundamentales, ha dicho el nuevo responsable. Su nombramiento, eso sí, causó gran sorpresa a los pronosticadores habituales, pero la elección presidencial deja ver bastante más allá de lo que aparenta a primera vista. Sobre todo porque alerta sobre un reacomodamiento estratégico de Eduardo Duhalde, en procura de colocarse en mejores condiciones para negociar en el frente externo y también a tono con las delicadas negociaciones que en estos días mantiene con el menemismo, a las que nos referimos aquí últimamente.

Desconcierto
La nominación de Prat Gay fue comunicada a Roberto Lavagna por Duhalde cuando ya estaba decidida, lo cual produjo desconcierto, aunque no por mucho tiempo, en el Palacio de Hacienda, donde hasta el lunes se promovía el nombre de Jorge Levy, superintendente de Entidades Financieras. La mención de este último se asociaba a una presencia mayor de la cartera económica en el BCRA para el futuro, algo que difícilmente ocurra ahora, a la vista del perfil liberal monetarista que ofrece el sucesor de Aldo Pignanelli, y entre cuya primera declaración apareció su voluntad de defender la autonomía. Tan fuerte ha sido la voluntad presidencial para adoptar una nueva estrategia, que no ha importado la vieja vinculación de Prat Gay a Domingo Cavallo quien, siendo ministro de Fernando de la Rúa, fracasó ante el Senado en su intento de hacerlo director de la institución. A la imagen favorable del nuevo responsable de la política monetaria entre los círculos de la city, se agrega su juventud -38 años-, que no pocos relacionan con las demandas de relevo generacional sin las sobrecargas ideológicas de la vieja política.
La solicitud de licencias compensatorias del ministro de la Corte Suprema, Adolfo Vázquez, ha tornado más problemático para el tribunal el calendario posible del acuerdo sobre el corralón. Por otra parte, recién diez días después de que los conjueces suplentes se designen la semana próxima, estarán en condiciones de analizar los vastos expedientes. Navidad, fin de año y feria de enero, dejarán así para febrero la consideración del conflicto más severo que la Corte ha tenido en muchos años. Es decir, que el desenlace se montará sobre el tiempo electoral, de tal forma que el acuerdo y fallo adquirirá una dimensión política con muy pocos antecedentes. Con tal encuadre, resulta por demás imaginario suponer que enfrentará al gobierno y al país con una alternativa de solución económica imposible. (De nuestra Sucursal)

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