27 Febrero 2008 Seguir en 
LA HABANA.- En un hecho de fuerte contenido simbólico, el Vaticano se convirtió ayer en el primer Estado que presentó sus saludos al nuevo gobierno de Cuba. El flamante presidente de la isla, Raúl Castro, se entrevistó ayer en el Palacio de la Revolución con el canciller del papa Benedicto XVI, cardenal Tarcisio Bertone, primer dignatario que recibe desde que sucedió en el poder a su hermano Fidel. Castro estuvo acompañado por el vicepresidente, Carlos Lage, el canciller Felipe Pérez Roque y el líder comunista Esteban Lazo.
La visita oficial de seis días de Bertone a la isla, cuyo objetivo fue el de reimpulsar las relaciones entre la Iglesia y las autoridades isleñas, coincidió con el primer cambio de liderazgo en Cuba en casi medio siglo. Bertone había llegado a Cuba para conmemorar el décimo aniversario del viaje de Juan Pablo II a La Habana, hecho que descongeló las relaciones entre la Iglesia y el Estado, que atravesaron tiempos difíciles después de la revolución de 1959.
Un cambio notable
Según reportó la agencia católica italiana de noticias SIR, las autoridades cubanas prometieron a Bertone más espacio para la Iglesia en la prensa controlada por el Estado. En un gesto excepcional, “Granma”, el periódico del gobernante Partido Comunista, publicó ayer una nota de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en la que pedía a Raúl Castro medidas trascendentales que satisfagan las ansias e inquietudes de los cubanos. En homilías pronunciadas desde La Habana a Guantánamo durante su estadía, Bertone hizo referencia a las dificultades que enfrentan los católicos cubanos, llamó a la reconciliación y reclamó más espacio para la misión pastoral de la Iglesia. Condenó también embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba, que lleva décadas, y adelantó que la Iglesia trabajará con el nuevo gobierno por el bien de los cubanos. El enviado del Papa regresó anoche a Roma, por vía aérea. Fue despedido en el aeropuerto por el canciller Pérez Roque. (Reuter)
La visita oficial de seis días de Bertone a la isla, cuyo objetivo fue el de reimpulsar las relaciones entre la Iglesia y las autoridades isleñas, coincidió con el primer cambio de liderazgo en Cuba en casi medio siglo. Bertone había llegado a Cuba para conmemorar el décimo aniversario del viaje de Juan Pablo II a La Habana, hecho que descongeló las relaciones entre la Iglesia y el Estado, que atravesaron tiempos difíciles después de la revolución de 1959.
Un cambio notable
Según reportó la agencia católica italiana de noticias SIR, las autoridades cubanas prometieron a Bertone más espacio para la Iglesia en la prensa controlada por el Estado. En un gesto excepcional, “Granma”, el periódico del gobernante Partido Comunista, publicó ayer una nota de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en la que pedía a Raúl Castro medidas trascendentales que satisfagan las ansias e inquietudes de los cubanos. En homilías pronunciadas desde La Habana a Guantánamo durante su estadía, Bertone hizo referencia a las dificultades que enfrentan los católicos cubanos, llamó a la reconciliación y reclamó más espacio para la misión pastoral de la Iglesia. Condenó también embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba, que lleva décadas, y adelantó que la Iglesia trabajará con el nuevo gobierno por el bien de los cubanos. El enviado del Papa regresó anoche a Roma, por vía aérea. Fue despedido en el aeropuerto por el canciller Pérez Roque. (Reuter)







