Resumen para apurados
- Mauricio Lamontanaro lanzó un archivo digital oficial en Tucumán para preservar la memoria histórica y fotográfica local, buscando evitar la pérdida de su identidad cultural.
- Ante la pérdida del patrimonio urbano, la web organiza fotos y documentos por décadas y localidades, usando inteligencia artificial para restaurar y dar color a las imágenes.
- El proyecto, debatido por la UNT y el Conicet, busca ser un puente generacional y una herramienta de soberanía cultural que asegure la vigencia del legado histórico regional.
Hay un Tucumán que ya no está, pero que late con fuerza en la fragilidad de una fotografía antigua. Es el Tucumán del tranvía, de las plazas donde las familias paseaban con trajes de gala, y de los viejos caserones coloniales cuyas fachadas devoró el progreso moderno. Ante ese avance implacable, el tiempo suele difuminar aquellos paisajes urbanos y humanos, empujándolos hacia el rincón del olvido colectivo. Pero la tecnología, esa que tantas veces acusamos de enfriar los lazos, pudo revelar su mejor faceta, y convertirse en la aliada perfecta para ganarle la batalla a la desmemoria.
Mauricio Lamontanaro, un incansable buceador del pasado de nuestra provincia, se propuso una misión titánica pero cargada de poesía: dar vida al mayor archivo cultural, histórico y fotográfico digital de Tucumán. La iniciativa, que nació de la pura vocación por preservar las huellas de nuestra historia, pasó de ser un anhelo a una realidad tangible que ya cuenta con plataforma propia en la web de forma oficial.
"La idea era reunir y preservar fotografías antiguas, historias, edificios emblemáticos, escuelas, barrios enteros, genealogías de familias y documentos de toda la provincia", le cuenta Lamontanaro a LA GACETA. Afirma que no se trata meramente de amontonar imágenes en una pantalla de computadora; para él, el propósito era edificar un espacio serio, rigurosamente organizado, donde tanto investigadores como ciudadanos puedan reencontrarse con material absolutamente inédito; fragmentos de historia viva que hasta hoy resultaban inaccesibles o extremadamente difíciles de hallar en los circuitos tradicionales.
"Buscamos construir un archivo digital serio y bien organizado, donde quede preservada gran parte de la historia fotográfica y cultural de Tucumán, devolviéndole a la comunidad su propio legado", sintetiza.
La nostalgia, siempre presente
Quienes habitan este suelo conservan una profunda sensibilidad hacia la nostalgia urbana; una simple captura en blanco y negro de una esquina céntrica de los años 30 es capaz de desatar un torrente de comentarios en las redes, debates familiares en el almuerzo y recuerdos compartidos. Al notar este fervor popular y la imperiosa necesidad de institucionalizar la memoria visual de la provincia, Lamontanaro decidió dar ese salto definitivo hacia la creación de una infraestructura digital robusta.
Bajo la premisa esencial de entender qué ocurre cuando "La Historia Toma Color", este archivo histórico busca preservar la memoria visual de Tucumán de un modo dinámico, riguroso y conceptual. El corazón metodológico de la propuesta radica en un orden minucioso con las imágenes, los relatos populares y los documentos de incalculable valor patrimonial que están organizados por localidades, décadas y acontecimientos históricos.
Así, recorrer el mapa tucumano o saltar de los festejos del Centenario a la fisonomía íntima de los pueblos azucareros de los años 50 se puede transformar en una experiencia al alcance de un solo clic.
A paso firme
Hoy, el proyecto ya camina. Con el dominio oficial ya habilitado (mauriciolamontanaro.com.ar) y el hosting contratado, el especialista se encuentra abocado por completo a las complejas tareas de programación y estructuración interna del sitio web. El objetivo es que la navegación no solo sea atractiva, sino que funcione como un mapa cronológico y geográfico de nuestra identidad, uniendo las comunas y los ingenios del interior con las grandes avenidas de la capital.
La maduración de esta ambiciosa plataforma coincide de manera exacta con un momento de profunda reflexión colectiva sobre las herramientas de registro contemporáneas. Esta mañana, el Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES), dependiente del Conicet y de la Universidad Nacional de Tucumán, abrió sus puertas en General Paz 931 para albergar una nueva edición del ciclo "Conversaciones Necesarias". En ese espacio, que cruza de forma habitual los caminos de la academia con el pulso de la comunidad, se abordaron debates urgentes que sintonizan de manera milimétrica con el espíritu del archivo de Lamontanaro.
Bajo títulos sugerentes como "¿Cómo resucitar el pasado? Fotografía histórica e Inteligencia Artificial", a cargo de Ramiro Torres, y la correspondiente disertación de Lamontanaro sobre la reconstrucción de la memoria histórica y visual de Tucumán, el encuentro expuso cómo las nuevas tecnologías y la IA pueden intervenir de forma ética y precisa para restaurar, dar color y decodificar los archivos del ayer. Lejos de reemplazar la historia analógica, estas herramientas permiten reinterpretarla, acercándola a las nuevas generaciones que demandan lenguajes visuales dinámicos.
Así, el archivo digital de Mauricio Lamontanaro promete ser ese puente definitivo entre el ayer y el mañana. Un refugio virtual para la nostalgia y el recuerdo afectivo, pero por sobre todo, una herramienta de soberanía cultural indispensable para que los tucumanos nunca olviden de dónde vienen.







