Cuatro rehenes están en el umbral de la libertad
La captura de un jefe de las FARC, horas antes del inicio de la operación de rescate a cargo de la Cruz Roja, empañó la expectativa de éxito. Familiares de los cautivos aguardan en Caracas. El gobierno de Uribe reitera las garantías de seguridad. Helicópteros listos.
27 Febrero 2008 Seguir en 
BOGOTA.- La captura de un jefe de las FARC y la muerte en combate de cinco guerrilleros en dos regiones de Colombia puso ayer en duda la continuidad del operativo para liberar a cuatro rehenes, que en un principio debería iniciarse en las primeras horas de hoy.
La detención de Helí Mejía, alias “Martín Sombra”, en el central departamento de Boyacá, es uno de los más fuertes golpes asestados a las FARC en las últimas semanas. “Martín Sombra” pertenece a las FARC casi desde su fundación, en 1964, y es integrante de la cúpula de la organización subversiva. Se lo investiga por diversos casos de secuestros, extorsiones y homicidios, indicó una fuente policial. En 2004 actuó como vocero de las FARC en unas aproximaciones con la Iglesia en busca de un acuerdo con el gobierno para el canje de rehenes por guerrilleros presos.
Mientras tanto, anoche se ajustaban detalles para la operación que debería culminar con la liberación de Gloria Polanco, Orlando Cuéllar, Eladio Pérez y Jorge Géchem. Colombia garantizó que no habrá operativos militares en la zona donde se realizará la entrega de los cautivos. Para el rescate se prevé la cooperación de la Cruz Roja Internacional y el armado de un mecanismo muy similar al utilizado en enero, cuando la guerrilla liberó a Clara Rojas, compañera de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, y a la ex legisladora Consuelo González.
Presencia amenazante
El ministro venezolano del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, que encabezó aquel operativo, ratificó ayer que tiene las coordenadas del sitio donde las FARC entregarán a los cuatro ex legisladores colombianos. Se supo que por un pedido expreso de la guerrilla, los integrantes de la Cruz Roja sabrán las coordenadas únicamente cuando ya estén en vuelo los helicópteros dispuestos para el traslado, aunque antes de partir se entregará a la institución un sobre sellado con los datos, para atender eventuales imprevistos. La reserva para entregar información se debe a que las FARC aseguran que en este momento hay más de 18.000 efectivos colombianos en la zona de encuentro, lo que pone en peligro las vidas de los cuatro rehenes.
Según un diario bogotano, Géchem, Polanco y Beltrán salieron juntos de un campamento de la selva del Guaviare, mientras que Pérez salió de otro campamento, localizado entre Guaviare y Vaupés. Sesenta hombres de las FARC serían parte del anillo de seguridad que acompaña a los secuestrados.
Uribe dio luz verde
Para alimentar las expectativas de que hoy se haga el operativo, el presidente Alvaro Uribe le renovó a Caracas la autorización para el rescate. Colombia hizo saber que desde hace varios días conoce la ubicación de los cuatro rehenes que serán liberados, pero que no se sabe dónde están las demás personas secuestradas.
La liberación de los cuatro ex legisladores fue anunciada a principios de febrero, como otro gesto unilateral de la guerrilla en reconocimiento a las gestiones delpresidente venezolano, Hugo Chávez, y de la senadora colombiana Piedad Córdoba, pero también por las malas condiciones de salud de los rehenes. En Caracas, en tanto, los familiares de los cuatro retenidos aguardan el desenlace.
Desde hace años, las FARC le plantean al gobierno un canje de más de 40 rehenes -entre ellos Betancourt, tres estadounidenses y varios políticos, militares y policías- por al menos 500 guerrilleros presos, pero nunca se llegó a un acuerdo. La principal traba es la pretensión de las FARC de que se desmilitarice una zona, a lo que Uribe se opone, pese a la presión internacional. (Reuter-Télam)
La detención de Helí Mejía, alias “Martín Sombra”, en el central departamento de Boyacá, es uno de los más fuertes golpes asestados a las FARC en las últimas semanas. “Martín Sombra” pertenece a las FARC casi desde su fundación, en 1964, y es integrante de la cúpula de la organización subversiva. Se lo investiga por diversos casos de secuestros, extorsiones y homicidios, indicó una fuente policial. En 2004 actuó como vocero de las FARC en unas aproximaciones con la Iglesia en busca de un acuerdo con el gobierno para el canje de rehenes por guerrilleros presos.
Mientras tanto, anoche se ajustaban detalles para la operación que debería culminar con la liberación de Gloria Polanco, Orlando Cuéllar, Eladio Pérez y Jorge Géchem. Colombia garantizó que no habrá operativos militares en la zona donde se realizará la entrega de los cautivos. Para el rescate se prevé la cooperación de la Cruz Roja Internacional y el armado de un mecanismo muy similar al utilizado en enero, cuando la guerrilla liberó a Clara Rojas, compañera de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, y a la ex legisladora Consuelo González.
Presencia amenazante
El ministro venezolano del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, que encabezó aquel operativo, ratificó ayer que tiene las coordenadas del sitio donde las FARC entregarán a los cuatro ex legisladores colombianos. Se supo que por un pedido expreso de la guerrilla, los integrantes de la Cruz Roja sabrán las coordenadas únicamente cuando ya estén en vuelo los helicópteros dispuestos para el traslado, aunque antes de partir se entregará a la institución un sobre sellado con los datos, para atender eventuales imprevistos. La reserva para entregar información se debe a que las FARC aseguran que en este momento hay más de 18.000 efectivos colombianos en la zona de encuentro, lo que pone en peligro las vidas de los cuatro rehenes.
Según un diario bogotano, Géchem, Polanco y Beltrán salieron juntos de un campamento de la selva del Guaviare, mientras que Pérez salió de otro campamento, localizado entre Guaviare y Vaupés. Sesenta hombres de las FARC serían parte del anillo de seguridad que acompaña a los secuestrados.
Uribe dio luz verde
Para alimentar las expectativas de que hoy se haga el operativo, el presidente Alvaro Uribe le renovó a Caracas la autorización para el rescate. Colombia hizo saber que desde hace varios días conoce la ubicación de los cuatro rehenes que serán liberados, pero que no se sabe dónde están las demás personas secuestradas.
La liberación de los cuatro ex legisladores fue anunciada a principios de febrero, como otro gesto unilateral de la guerrilla en reconocimiento a las gestiones delpresidente venezolano, Hugo Chávez, y de la senadora colombiana Piedad Córdoba, pero también por las malas condiciones de salud de los rehenes. En Caracas, en tanto, los familiares de los cuatro retenidos aguardan el desenlace.
Desde hace años, las FARC le plantean al gobierno un canje de más de 40 rehenes -entre ellos Betancourt, tres estadounidenses y varios políticos, militares y policías- por al menos 500 guerrilleros presos, pero nunca se llegó a un acuerdo. La principal traba es la pretensión de las FARC de que se desmilitarice una zona, a lo que Uribe se opone, pese a la presión internacional. (Reuter-Télam)







