27 Febrero 2008 Seguir en 
“Venimos a la plaza Independencia con la esperanza de que algún día se sepa qué pasó con nuestra amiga”, aseguraron Verónica Gordillo y Ana María Contreras, dos ex compañeras de Paulina Alejandra Lebbos que participaban de la marcha que se llevó a cabo ayer, cuando se cumplieron dos años del crimen sin que hasta el momento haya una pista que abra la puerta a su esclarecimiento.
Más de 700 personas -según la Policía, no fueron más de 500-, en su mayoría integrantes de partidos opositores al Gobierno y de centros de estudiantes de distintas facultades de la Universidad Nacional de Tucumán, se congregaron en el principal paseo público.
Alberto Lebbos, padre de la joven que desapareció el 26 de febrero de 2006 y cuyo cuerpo fue encontrado en Tapia 13 días después, fue el principal orador. “Hoy, cuando me preguntan cómo está la causa, sólo puedo decir que está enterrada, amordazada y cerrada”, aseguró el ex funcionario del gobierno.
Lebbos hizo uso de la palabra acompañado en el escenario por los integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán. “Este escenario no es mío, ni de Paulina. Este y uno más grande no alcanzan para albergar el dolor de los parientes destrozados porque aún no han sido esclarecidos los crímenes con los que les quitaron la vida”, agregó.
“Paulina era un angel; lo único que hacía era trabajar, estudiar y cuidar a su hija. Un día salió y nunca más volvió. Mi corazón estalla de dolor cuando me acuerdo de ella, pero también siento regocijo al ver a toda esta gente que lucha contra la impunidad. No vamos a bajar los brazos”, expresó Lebbos.
Desde muy temprano la plaza Independencia había sido el centro de atención de los tucumanos. Se sorprendían al ver la cantidad de fotos de rostros de las víctimas de crímenes impunes que estaban expuestas en una bandera y en afiches. “Esta marcha es correcta, no hay que quedarse con los brazos cruzados. Llegar a la plaza y ver las fotos me generó un gran dolor. Esto es una muestra de que hay gente que de verdad necesita que se haga justicia”, expresó Fabiana de Moa.
Durante el acto de protesta se produjeron varios momentos emotivos. Muchos de los manifestantes no pudieron contener sus lágrimas cuando, mientras entonaban el Himno Nacional, descubrieron las fotos de todas las víctimas de crímenes aún no resueltos. “La cantidad de chicas y chicos muertos por distintas causas demuestra la pobreza y la marginalidad que imperan en la provincia”, dijo emocionado Miguel Rojas, un manifestante.
PEDIDO.- Alberto Lebbos, el padre de la joven asesinada, les pidió a los estudiantes de la Facultad de Artes de la UNT y a miembros de los partidos de izquierda que no realizaran pintadas en la plaza Miguel Lillo, donde ayer se colocó una placa.
CAMBIO.- La marcha para exigir el esclarecimiento del crimen emprendió esta vez un recorrido inusual. Los manifestantes se trasladaron hasta la Legislatura para hacer escuchar sus voces de protesta. “Se va a acabar, se va a acabar, la impunidad en Tucumán”, fue el cántico que más se oyó en la calle Rivadavia primera cuadra. Lebbos aprovechó la oportunidad para criticar el silencio de los legisladores.
DIFUSION.- Durante toda la tarde de ayer, los integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán, entregaron panfletos y difundieron en la plaza Independencia información sobre cada uno de los casos cuyo rápido esclarecimiento exigen.
ESPECTACULO.- Después de que finalizó la marcha, se realizó un espectáculo musical. Entre otros, actuaron los grupos de rock Karma Sudaca, Blanca Oscuridad, Guayana, Tugurio, Sargento Cruel y Skaraway. El folclore estuvo representado por el “Mono” Villafañe.
Más de 700 personas -según la Policía, no fueron más de 500-, en su mayoría integrantes de partidos opositores al Gobierno y de centros de estudiantes de distintas facultades de la Universidad Nacional de Tucumán, se congregaron en el principal paseo público.
Alberto Lebbos, padre de la joven que desapareció el 26 de febrero de 2006 y cuyo cuerpo fue encontrado en Tapia 13 días después, fue el principal orador. “Hoy, cuando me preguntan cómo está la causa, sólo puedo decir que está enterrada, amordazada y cerrada”, aseguró el ex funcionario del gobierno.
Lebbos hizo uso de la palabra acompañado en el escenario por los integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán. “Este escenario no es mío, ni de Paulina. Este y uno más grande no alcanzan para albergar el dolor de los parientes destrozados porque aún no han sido esclarecidos los crímenes con los que les quitaron la vida”, agregó.
“Paulina era un angel; lo único que hacía era trabajar, estudiar y cuidar a su hija. Un día salió y nunca más volvió. Mi corazón estalla de dolor cuando me acuerdo de ella, pero también siento regocijo al ver a toda esta gente que lucha contra la impunidad. No vamos a bajar los brazos”, expresó Lebbos.
Desde muy temprano la plaza Independencia había sido el centro de atención de los tucumanos. Se sorprendían al ver la cantidad de fotos de rostros de las víctimas de crímenes impunes que estaban expuestas en una bandera y en afiches. “Esta marcha es correcta, no hay que quedarse con los brazos cruzados. Llegar a la plaza y ver las fotos me generó un gran dolor. Esto es una muestra de que hay gente que de verdad necesita que se haga justicia”, expresó Fabiana de Moa.
Durante el acto de protesta se produjeron varios momentos emotivos. Muchos de los manifestantes no pudieron contener sus lágrimas cuando, mientras entonaban el Himno Nacional, descubrieron las fotos de todas las víctimas de crímenes aún no resueltos. “La cantidad de chicas y chicos muertos por distintas causas demuestra la pobreza y la marginalidad que imperan en la provincia”, dijo emocionado Miguel Rojas, un manifestante.
Desde la plaza
PEDIDO.- Alberto Lebbos, el padre de la joven asesinada, les pidió a los estudiantes de la Facultad de Artes de la UNT y a miembros de los partidos de izquierda que no realizaran pintadas en la plaza Miguel Lillo, donde ayer se colocó una placa.
CAMBIO.- La marcha para exigir el esclarecimiento del crimen emprendió esta vez un recorrido inusual. Los manifestantes se trasladaron hasta la Legislatura para hacer escuchar sus voces de protesta. “Se va a acabar, se va a acabar, la impunidad en Tucumán”, fue el cántico que más se oyó en la calle Rivadavia primera cuadra. Lebbos aprovechó la oportunidad para criticar el silencio de los legisladores.
DIFUSION.- Durante toda la tarde de ayer, los integrantes de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán, entregaron panfletos y difundieron en la plaza Independencia información sobre cada uno de los casos cuyo rápido esclarecimiento exigen.
ESPECTACULO.- Después de que finalizó la marcha, se realizó un espectáculo musical. Entre otros, actuaron los grupos de rock Karma Sudaca, Blanca Oscuridad, Guayana, Tugurio, Sargento Cruel y Skaraway. El folclore estuvo representado por el “Mono” Villafañe.
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