Calle San Juan al 400

Los frentistas deben mantener sus propiedades tanto por la higiene como la seguridad pública.

11 Diciembre 2002
Sería deseable que la Municipalidad haga cumplir, a varios frentistas de calle San Juan al 400, la obligación de mantener las veredas en razonable estado. En la actualidad, dicho aspecto se halla absolutamente descuidado. En varios casos, la rotura existe frente a inmuebles en estado de ruina, sobre los cuales habría que tomar también medidas de higiene y ordenamiento elementales: por ejemplo, cerrar la fuente de líquido que sale por debajo de la puerta de algunos de ellos y se estanca en la calzada.
Como lo hemos dicho en múltiples oportunidades, el cumplimiento de la ordenanza sobre veredas es uno de los rubros más abandonados por parte de la autoridad municipal. Ello a pesar de que no le representa erogación alguna, puesto que reponer las baldosas faltantes o ajustar las flojas es algo que corre por cuenta del propietario.
Lo que sucede es que vivimos en una cultura de la infracción, que no hace sino ahondarse por la actitud pasiva de la Municipalidad, que debiera constreñir a los frentistas a observar la norma vigente.

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