Aseguran que la actitud del chofer fue heroica
Ernesto Parada, quien conducía el colectivo de La Veloz del Norte, evitó con un volantazo que el choque contra el minibús fuese frontal. Confirmaron que fueron cinco las víctimas mortales y que hubo 26 heridos, de los cuales 12 permanecen internados. Se despidió de su familia antes de morir.
26 Febrero 2008 Seguir en 
“¡Mirá cómo viene manejando ese ‘loco’, nos va a chocar!”, le dijo -según un testigo- el chofer del colectivo de la Veloz del Norte, Ernesto Parada, a su compañero Rubén Darío González, sólo unos instantes antes de chocar con el minubús en el que se trasladaban los integrantes del grupo Orly. A causa del percance, ocurrido el domingo en Mancopa, murieron cinco personas y 26 resultaron heridas. Afortunadamente, sólo 12 continúan internadas.
Mario, un colega de los conductores del micro de larga distancia -que solicitó que no se publicara su apellido-, relató: “Parada evitó que los vehículos colisionaran de frente; por eso el choque fue lateral. González está muy lúcido y pudo explicar todo”.
A pesar de que aún faltan los resultados de las pericias, la hipótesis que maneja el fiscal Arnoldo Suasnábar, quien investiga el caso, es que al minibús se le reventó una cubierta. Eso provocó que cambiara de carril, y el conductor de ómnibus poco pudo hacer para evitar el accidente, ocurrido en el kilómetro 1.268 de la ruta 9, a tres kilómetros de la central termoeléctrica de El Bracho.
Según el director de Emergencias del Sistema Provincial de Salud (Siprosa), Juan Masaguer, el chofer del colectivo que falleció se vio obligado a realizar una maniobra para evitar el choque frontal, pero impactó de frente contra un pequeño puente que está a la vera del camino “Su actitud fue casi heroica, porque evitó que el ómnibus volcara. Si eso hubiera ocurrido podría haber sido mayor la cantidad de víctimas”, dijo.
Parada, domiciliado en Salta, estuvo atrapado más de una hora entre los hierros retorcidos y murió podo después de ser rescatado.
Eduardo Farías, un lugareño que presenció el siniestro, aseguró que Parada, pese a las graves heridas que había sufrido, logró hablar con su familia. “Tenía las piernas enganchadas entre los hierros. A pesar de ello, sacó su celular y llamó a su familia para que se quedaran tranquilos. Después lo rescataron y a los minutos murió”, expresó el testigo.
Carlos Balvorín, testigo del accidente, aseguró no podrá olvidar jamás la escena. “Había mucho griterío y llanto; padres desesperados buscaban a sus hijos. Ayudamos a auxiliar a la gente. Como ciudadano, remarco la escasez de los elementos con que cuenta la Policía para situaciones de esta naturaleza. Por ejemplo, a una de las ambulancias se le acabó el oxígeno”, señaló.
Una pasajera oriunda de Buenos Aires, Susana Lallana de 53 años, contó: “venía medio acostada; lo único que sé es que el colectivo se fue para el pasto. Logré sujetarme de los asientos y esperé que abrieran la puerta para bajar”.
El fiscal Suasnábar espera recibir en los próximos días los informes con los resultados de las pericias que solicitó para tratar de esclarecer el caso.
Ayer, por pedido de la Justicia, en la zona donde se produjo el accidente personal de la Dirección de Drogas Peligrosas requisó -sin éxito- el minibús en busca de sustancias ilegales. Al haber fallecido los dos conductores, no habrá imputados en la causa. Los músicos del grupo Orly, por su parte, ya fueron dados de alta.
Mario, un colega de los conductores del micro de larga distancia -que solicitó que no se publicara su apellido-, relató: “Parada evitó que los vehículos colisionaran de frente; por eso el choque fue lateral. González está muy lúcido y pudo explicar todo”.
A pesar de que aún faltan los resultados de las pericias, la hipótesis que maneja el fiscal Arnoldo Suasnábar, quien investiga el caso, es que al minibús se le reventó una cubierta. Eso provocó que cambiara de carril, y el conductor de ómnibus poco pudo hacer para evitar el accidente, ocurrido en el kilómetro 1.268 de la ruta 9, a tres kilómetros de la central termoeléctrica de El Bracho.
Según el director de Emergencias del Sistema Provincial de Salud (Siprosa), Juan Masaguer, el chofer del colectivo que falleció se vio obligado a realizar una maniobra para evitar el choque frontal, pero impactó de frente contra un pequeño puente que está a la vera del camino “Su actitud fue casi heroica, porque evitó que el ómnibus volcara. Si eso hubiera ocurrido podría haber sido mayor la cantidad de víctimas”, dijo.
Parada, domiciliado en Salta, estuvo atrapado más de una hora entre los hierros retorcidos y murió podo después de ser rescatado.
Eduardo Farías, un lugareño que presenció el siniestro, aseguró que Parada, pese a las graves heridas que había sufrido, logró hablar con su familia. “Tenía las piernas enganchadas entre los hierros. A pesar de ello, sacó su celular y llamó a su familia para que se quedaran tranquilos. Después lo rescataron y a los minutos murió”, expresó el testigo.
Carlos Balvorín, testigo del accidente, aseguró no podrá olvidar jamás la escena. “Había mucho griterío y llanto; padres desesperados buscaban a sus hijos. Ayudamos a auxiliar a la gente. Como ciudadano, remarco la escasez de los elementos con que cuenta la Policía para situaciones de esta naturaleza. Por ejemplo, a una de las ambulancias se le acabó el oxígeno”, señaló.
Una pasajera oriunda de Buenos Aires, Susana Lallana de 53 años, contó: “venía medio acostada; lo único que sé es que el colectivo se fue para el pasto. Logré sujetarme de los asientos y esperé que abrieran la puerta para bajar”.
El fiscal Suasnábar espera recibir en los próximos días los informes con los resultados de las pericias que solicitó para tratar de esclarecer el caso.
Ayer, por pedido de la Justicia, en la zona donde se produjo el accidente personal de la Dirección de Drogas Peligrosas requisó -sin éxito- el minibús en busca de sustancias ilegales. Al haber fallecido los dos conductores, no habrá imputados en la causa. Los músicos del grupo Orly, por su parte, ya fueron dados de alta.
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