26 Febrero 2008 Seguir en 
LA HABANA.- El cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano, dijo que la Iglesia trabajará junto con el gobierno de Raúl Castro por el bienestar de los cubanos. Bertone, que se convertirá hoy en la primera autoridad del extranjero que se reúne oficialmente con el nuevo mandatario, anticipó que las relaciones entre La Habana y el Vaticano irán madurando. “Todos juntos, el nuevo presidente Raúl, el nuevo Consejo de Estado, la Iglesia misma intentan reconocer las aspiraciones del pueblo”, agregó el cardenal, aunque no dio más detalles. El secretario de Estado del papa Benedicto XVI llegó a Cuba el miércoles, poco después de la renuncia de Fidel Castro al poder, para conmemorar el décimo aniversario del histórico viaje de Juan Pablo II, que mejoró en 1998 las relaciones entre la Iglesia y el gobierno cubano. Cuba había corregido en 1992 la Constitución, quitando la definición de Estado ateo y ofrece desde entonces más libertad religiosa.
Durante las homilías celebradas en La Habana y otras ciudades de Cuba, Bertone insistió en dar un nuevo impulso a las relaciones con el Estado. Por otra parte, negó haber solicitado una amnistía para los presos políticos en Cuba, considerados por el gobierno como mercenarios al servicio de Estados Unidos. Sin embargo, celebró la reciente excarcelación de cuatro disidentes, que ya viajaron a España con sus familiares, condenados a penas de hasta 25 años por delitos contra la Seguridad del Estado. “Son gestos positivos para la reconciliación”, afirmó. (Reuter)
Durante las homilías celebradas en La Habana y otras ciudades de Cuba, Bertone insistió en dar un nuevo impulso a las relaciones con el Estado. Por otra parte, negó haber solicitado una amnistía para los presos políticos en Cuba, considerados por el gobierno como mercenarios al servicio de Estados Unidos. Sin embargo, celebró la reciente excarcelación de cuatro disidentes, que ya viajaron a España con sus familiares, condenados a penas de hasta 25 años por delitos contra la Seguridad del Estado. “Son gestos positivos para la reconciliación”, afirmó. (Reuter)







