10 Diciembre 2002 Seguir en 
Es muy improbable que la salida de Aldo Pignanelli del Banco Central altere a los mercados sustancialmente, pero desde la perspectiva política con que se observa al país en el exterior sus efectos contribuirán a la desconfianza. Al presidente Duhalde, que sólo trata de salir del paso a cada rato y a cualquier precio, le interesa más lo primero, pero su sucesor tendrá que hacer frente al descrédito que representa no poder mantener la autonomía de la política monetaria. El segundo envión del ministro Roberto Lavagna consistirá ahora seguramente, en limpiar el directorio del BCRA de todo resabio autonomista para someterlo a sus decisiones económicas, que el jefe del gobierno suele suscribir a libro cerrado. Duhalde, por cierto, no tuvo otra alternativa que aceptar la renuncia de Pignanelli, a quien reconoció su gestión frente a la pasión dolarista de nuestra castigada sociedad, pues el actual ministro de Economía es la pieza esencial de su gobierno y carece de sucesor, como seguramente quedará demostrado en el debate que se avecina en el Congreso por el Presupuesto 2003.
Negociación difícil
Lavagna ha sido señalado como un eventual candidato presidencial suplente por Duhalde, a la espera de lo que pueda resolver finalmente Carlos Reutemann, pero el tema es harina de otro costal desde que comenzó a vislumbrase la negociación con Carlos Menem, que tiene un trámite frágil aunque notorio. Esta semana debía reunirse por tercera vez en poco más de un mes el congreso justicialista para resolver una nueva fecha de la interna, pero la asamblea ha sido condicionada por esa negociación. Duhalde tampoco cuenta ya con la mayoría amplia de gobernadores de las anteriores ocasiones y si no encuentra un precandidato de cuatro o cinco estrellas, se verá obligado a pactar con el ex presidente una distribución del poder electoral partidario mediante alguna acción de consenso. Sin esa condición difícilmente haya interna justicialista, pues las encuestas de que dispone el duhaldismo están apuntando a Menem desde hace un mes o poco menos. Produjo gran impacto en el oficialismo la de Ipsos-Mora y Araujo con alcance nacional, sobre la etapa económica preferida, por edades y nivel social, donde se impone la década de los 90 por la estabilidad y con más énfasis en los sectores medio-bajo y bajo.
Réplica
El diálogo seco y hasta cortante que el presidente y el ministro de Economía suelen mantener a través de los medios con las autoridades del Fondo Monetario, ha tenido esta vez por parte del gerente general del organismo internacional Horst Köhler una réplica implícita muy definitoria. Tras reunirse con Luiz Inacio ?Lula? da Silva, el funcionario alemán, no sólo manifestó que es un gran líder del siglo, sino que Brasil ?tiene instituciones más fuertes y confiables que otras naciones de Latinoamérica?. ?Lula?, dijo también Köhler, ?cree en el crecimiento sustentable, basado en la disciplina fiscal y monetaria, indispensable para lograr mayor justicia social?. Es decir, todo lo que el FMI suele reclamar a la Argentina. (De nuestra Sucursal)
Negociación difícil
Lavagna ha sido señalado como un eventual candidato presidencial suplente por Duhalde, a la espera de lo que pueda resolver finalmente Carlos Reutemann, pero el tema es harina de otro costal desde que comenzó a vislumbrase la negociación con Carlos Menem, que tiene un trámite frágil aunque notorio. Esta semana debía reunirse por tercera vez en poco más de un mes el congreso justicialista para resolver una nueva fecha de la interna, pero la asamblea ha sido condicionada por esa negociación. Duhalde tampoco cuenta ya con la mayoría amplia de gobernadores de las anteriores ocasiones y si no encuentra un precandidato de cuatro o cinco estrellas, se verá obligado a pactar con el ex presidente una distribución del poder electoral partidario mediante alguna acción de consenso. Sin esa condición difícilmente haya interna justicialista, pues las encuestas de que dispone el duhaldismo están apuntando a Menem desde hace un mes o poco menos. Produjo gran impacto en el oficialismo la de Ipsos-Mora y Araujo con alcance nacional, sobre la etapa económica preferida, por edades y nivel social, donde se impone la década de los 90 por la estabilidad y con más énfasis en los sectores medio-bajo y bajo.
Réplica
El diálogo seco y hasta cortante que el presidente y el ministro de Economía suelen mantener a través de los medios con las autoridades del Fondo Monetario, ha tenido esta vez por parte del gerente general del organismo internacional Horst Köhler una réplica implícita muy definitoria. Tras reunirse con Luiz Inacio ?Lula? da Silva, el funcionario alemán, no sólo manifestó que es un gran líder del siglo, sino que Brasil ?tiene instituciones más fuertes y confiables que otras naciones de Latinoamérica?. ?Lula?, dijo también Köhler, ?cree en el crecimiento sustentable, basado en la disciplina fiscal y monetaria, indispensable para lograr mayor justicia social?. Es decir, todo lo que el FMI suele reclamar a la Argentina. (De nuestra Sucursal)







