Se abren más grietas en el "Prestige"

Más de 7.000 personas, de las que 5.800 son voluntarios, trabajan en las labores de limpieza de la costa gallega.

TRAGEDIA. Un obrero trabaja en la rica zona pequera gallega.
TRAGEDIA. Un obrero trabaja en la rica zona pequera gallega.
10 Diciembre 2002
MADRID.- El minisubmarino francés "Nautilus" detectó tres nuevas grietas en la popa del buque "Prestige", sumergido a 3.600 metros bajo el mar, que suponen un nuevo peligro para la ya castigada costa atlántica española. Las nuevas averías del barco, que todavía tiene en sus depósitos unas 40.000 toneladas de fuel, presagian una tercera "marea negra" que agravará aún más la catastrófica situación en la que ha quedado toda la costa española y que afecta a Portugal, al País Vasco y a Francia.
Según el vicepresidente primero del gobierno central, Mariano Rajoy, se creó una comisión científica para estudiar la información sobre las grietas y los datos recopilados por "Nautilus", que ya se encuentra en el puerto de Vigo, en la provincia gallega de Pontevedra.
Hace más de dos semanas, cuando miles de toneladas derramadas por el petrolero azotaban los santuarios pesqueros gallegos, el gobierno español aseguró que el petróleo hundido con el petrolero se iba a solidificar, dada la baja temperatura en la profundidad marina, pero la semana pasada, con las primeras grietas que aparecieron en la proa del barco, el petróleo empezó a surgir a razón de unas 40 toneladas por día. Expertos que no coinciden con el punto de vista oficial dijeron que la presión del agua acabará rompiendo el casco y derramando la carga que resta.

Los responsables
La mayoría de los españoles considera que las autoridades, ampliamente criticadas por su actuación frente a la crisis, son responsables de que el accidente del petrolero se haya convertido en una catástrofe. Más de 7.000 personas, de las que 5.800 son voluntarios, trabajan en las labores de limpieza de la costa gallega. Ayer se encontraban retirando fuel de las playas afectadas 4.700 personas, entre ellas 2.200 miembros de las Fuerzas Armadas y unos 1.000 voluntarios. La zona más afectada por las manchas es la situada a unos 60 kilómetros de Cabo Silleiro, con unas 40 placas de distinta longitud, además de las tres detectadas al oeste del lugar donde hace casi un mes el petrolero se partió en dos y se fue a pique con 77.000 toneladas de fuel oil. (DPA)

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