Snow es el nuevo jefe del Tesoro de Estados Unidos

El flamante funcionario deberá ocuparse de acelerar el crecimiento de la economía y reducir la desocupación.

10 Diciembre 2002
WASHINGTON.- Un empresario ferroviario será el que deberá lidiar con la crisis económica estadounidense, matizada con los sonados escándalos corporativos y con la posible guerra a Irak. Se trata de John Snow (foto), a quien el presidente de EE.UU., George W. Bush, designó como su nuevo secretario del Tesoro. Snow deberá ocuparse de acelerar el crecimiento de la economía y reducir la desocupación, cuyos últimos indicadores determinaron la renuncia de su antecesor, Paul O?Neill. Según Bush, la inflación está bajo control, los datos de la productividad son alentadores "pero la desocupación, por ejemplo, es muy alta", admitió.
O?Neill, conocido en Argentina y en la región por su descarnada franqueza de opinión y recordado por su férrea defensa de los plomeros y carpinteros estadounidenses, se vio forzado a renunciar el viernes, luego de difundirse que la desocupación en Estados Unidos llegó al 6%, tras haber asumido la titularidad del Tesoro desde la llegada de Bush en enero de 2001.

Extraña elección
Snow cuenta con las credenciales políticas y corporativas para ocupar el puesto. Sin embargo, carece de un perfil financiero y los analistas advirtieron que debe demostrar a un escéptico Wall Street que hay una verdadera diferencia entre él y O?Neill.
Varios analistas dijeron estar más sorprendidos por las similitudes entre O?Neill y Snow que por sus diferencias. Incluso la edad de ambos -Snow, de 63 años, y O?Neill, de 67- llevó a algunos a expresar dudas de que el nombramiento del nuevo jefe del Tesoro ayude a generar más simpatía en Wall Street hacia las políticas de Washington. El punto es si Snow podrá lograr lo que Bush quería de O?Neill: mantener en calma a los mercados mientras gestiona la aprobación de un recorte de impuestos para robustecer a la mayor economía mundial, de cara a las elecciones presidenciales de 2004. Analistas coinciden en que Snow parece ser una elección extraña, ya que es muy poco lo que sugiere que él representa un cambio. (Reuter/TELAM)

Tamaño texto
Comentarios