10 Diciembre 2002 Seguir en 
CHICAGO.- United Airlines, la segunda aerolínea del mundo, se declaró ayer en bancarrota. Su caso se convirtió en la mayor quiebra en la historia del sector, provocada, en parte, por la debilidad de la economía.
La empresa también resultó afectada por sus costos elevados y por las bajas tarifas aéreas, que hicieron que asumiera demasiadas deudas y no tuviera suficiente efectivo disponible.
United, que tiene unos 83.000 empleados, mantendrá sus vuelos en todo el mundo en tanto buscará reorganizarse bajo la protección de la Corte de Bancarrotas del distrito de Illinois.
Pero para los empleados y los proveedores, entre otros, la declaración de quiebra augura grandes cambios, dijo el presidente ejecutivo, Glenn Tilton.
Tilton dijo en una entrevista que él considerará la venta de algunos de los activos de la aerolínea si estos no se amoldan bien a la compañía reestructurada y si alguien está dispuesto a pagar un precio superior. United se reducirá en el futuro, pero Tilton no pudo pronosticar en cuánto.
La firma dijo que recortará el sueldo de sus ejecutivos en aproximadamente 11% a partir de la semana próxima y los de los empleados en 2,8 a 10,7%. También señaló que comenzaría a conversar esta semana con los sindicatos sobre cómo contribuirán a los esfuerzos de recorte de costos.
Dos de los aviones de United fueron estrellados en Nueva York y Washington en los atentados ocurridos el 11 de setiembre de 2001. Desde entonces, la empresa perdió U$S 2.100 millones en 2001, y tuvo un resultado negativo de U$S 1.700 millones en los tres primeros trimestres de 2002, sin que esta tendencia vaya a revertirse.
United es la segunda de las principales aerolíneas de EE.UU. que se declara en quiebra este año, luego de que su competidora menor US Airways Group Inc., inició los procedimientos de bancarrota en agosto. (Reuter)
La empresa también resultó afectada por sus costos elevados y por las bajas tarifas aéreas, que hicieron que asumiera demasiadas deudas y no tuviera suficiente efectivo disponible.
United, que tiene unos 83.000 empleados, mantendrá sus vuelos en todo el mundo en tanto buscará reorganizarse bajo la protección de la Corte de Bancarrotas del distrito de Illinois.
Pero para los empleados y los proveedores, entre otros, la declaración de quiebra augura grandes cambios, dijo el presidente ejecutivo, Glenn Tilton.
Tilton dijo en una entrevista que él considerará la venta de algunos de los activos de la aerolínea si estos no se amoldan bien a la compañía reestructurada y si alguien está dispuesto a pagar un precio superior. United se reducirá en el futuro, pero Tilton no pudo pronosticar en cuánto.
La firma dijo que recortará el sueldo de sus ejecutivos en aproximadamente 11% a partir de la semana próxima y los de los empleados en 2,8 a 10,7%. También señaló que comenzaría a conversar esta semana con los sindicatos sobre cómo contribuirán a los esfuerzos de recorte de costos.
Dos de los aviones de United fueron estrellados en Nueva York y Washington en los atentados ocurridos el 11 de setiembre de 2001. Desde entonces, la empresa perdió U$S 2.100 millones en 2001, y tuvo un resultado negativo de U$S 1.700 millones en los tres primeros trimestres de 2002, sin que esta tendencia vaya a revertirse.
United es la segunda de las principales aerolíneas de EE.UU. que se declara en quiebra este año, luego de que su competidora menor US Airways Group Inc., inició los procedimientos de bancarrota en agosto. (Reuter)







