20 Febrero 2008 Seguir en 
ISLAMABAD.- El resultado de los comicios, fundamentales para completar una transición hacia un gobierno civil, podría sellar el futuro del presidente Pervez Musharraf. Un Parlamento hostil podría buscar la destitución de general que tomó el poder durante un golpe de 1999, y que dos años después surgió como un aliado crucial de Estados Unidos en la llamada guerra contra el terrorismo, que para muchos pakistaníes es un tema de Washington y no de ellos.
Se esperaba que el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) de la ex premier Benazir Bhutto se convertiera en el principal de la oposición. Los primeros resultados parecían indicar eso, pero el otro gran partido opositor, la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N) liderada por el ex primer ministro Nawaz Sharif, encabezaba el conteo en la provincia de Punjab, donde se elige la mitad de los miembros del Parlamento.
Se estima que ningún partido obtendrá la mayoría en la Asamblea Nacional de 342 escaños, pero el PPP y el PML-N podrían conformar una coalición. Así las cosas, el futuro del presidente aliado de Estados Unidos, cuya popularidad ha caído a pique durante el último año, es incierto.
Los proscriptos
“Es el momento de la verdad para Musharraf”, dijo Abbas Nasir, editor del diario “Dawn”. “Debe estar pensando cómo podría forjar una relación de cooperación con dos partidos cuyos lideres mantuvo fuera del país”, agregó. Bhutto pasó ocho años de autoexilio para evitar juicios por corrupción que siempre negó, y Sharif fue al exilio un año después de que Musharraf lo derrocó en 1999. Ambos regresaron al país el año pasado. Bhutto fue asesinada en diciembre y a Sharif no se le permitió participar en las elecciones por condenas judiciales que él sostiene tienen motivación política. (Reuter)
Se esperaba que el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) de la ex premier Benazir Bhutto se convertiera en el principal de la oposición. Los primeros resultados parecían indicar eso, pero el otro gran partido opositor, la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N) liderada por el ex primer ministro Nawaz Sharif, encabezaba el conteo en la provincia de Punjab, donde se elige la mitad de los miembros del Parlamento.
Se estima que ningún partido obtendrá la mayoría en la Asamblea Nacional de 342 escaños, pero el PPP y el PML-N podrían conformar una coalición. Así las cosas, el futuro del presidente aliado de Estados Unidos, cuya popularidad ha caído a pique durante el último año, es incierto.
Los proscriptos
“Es el momento de la verdad para Musharraf”, dijo Abbas Nasir, editor del diario “Dawn”. “Debe estar pensando cómo podría forjar una relación de cooperación con dos partidos cuyos lideres mantuvo fuera del país”, agregó. Bhutto pasó ocho años de autoexilio para evitar juicios por corrupción que siempre negó, y Sharif fue al exilio un año después de que Musharraf lo derrocó en 1999. Ambos regresaron al país el año pasado. Bhutto fue asesinada en diciembre y a Sharif no se le permitió participar en las elecciones por condenas judiciales que él sostiene tienen motivación política. (Reuter)
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