20 Febrero 2008 Seguir en 
ISLAMABAD.- La oposición pakistaní triunfó en las elecciones legislativas del lunes con más del 60% de los votos, según datos reconocidos públicamente por el oficialismo, y ya analiza la posible destitución del presidente Pervez Musharraf. Sin embargo, Musharraf no tiene intención de dimitir, dijo su vocero. “El está feliz de que el pueblo haya participado en las elecciones más limpias, nítidas y seguras de la historia de Pakistán”, aseguró.
El reparto
Según los últimos datos oficiales, el Partido Popular de Pakistán, que lideraba la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto obtuvo 87 escaños del Parlamento de 342 bancas, seguido por la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N), del ex premier Nawaz Sharif, con 66. A los 272 escaños elegidos por sufragio universal, hay que añadir 60 reservados a mujeres (que se reparten proporcionalmente entre los partidos) y 10 para no musulmanes. La oficialista Liga Musulmana de Pakistán-Quaid (PML-Q), obtenía sólo 38 escaños. El resto de los votos fueron para partidos regionales y candidatos independientes.
Una eventual alianza entre el PPP y la PML-N, es el peor escenario para el presidente, ya que ambos contarían con los votos suficientes para destituirlo y restaurar la Constitución de 1973, prescindiendo de las enmiendas que reforzaron el poder de Musharraf. ayer mismo, Sharif reclamó la restitución de los jueces independientes reemplazados por Musharraf antes de que dieran su veredicto sobre la constitucionalidad de su candidatura presidencial.
Reconocimiento
El partido de Musharraf reconoció la derrota. “Los electores han emitido un veredicto y asumimos ese veredicto como demócratas”, declaró Tariq Azeem, vocero de la (PML-Q).
Antes de los comicios, la oposición había denunciado con insistencia la posibilidad de un fraude masivo, pero la estrepitosa derrota de Musharraf parece indicar que los comicios fueron lo suficientemente transparentes para que su resultado sea inobjetable. Las elecciones también mostraron una disminución en el caudal de votos de los movimientos islámicos radicalizados en favor de tendencias más moderadas. La alianza Muttahida Majlis I Amal (MMA), que agrupa a seis partidos islamitas y que había triunfado en algunas regiones en las elecciones de 2002, pocos meses después de la invasión estadounidense a Afganistán, logró sólo 3 escaños También en la provincia de Afghania (frontera Noroeste), asolada por el terrorismo, los partidos islámicos perdían terreno frente a fuerzas nacionales y progresistas. Allí MMA obtuvo hasta ahora sólo dos bancas de la asamblea provincial de 124 miembros.
Se esperaban las primeras conclusiones de observadores locales e internacionales. El equipo liderado por Estados Unidos tenía previsto dar su informe esta madrugada, mientras que la misión europea, con el mayor número de miembros, lo hará durante el día. (Télam)
El reparto
Según los últimos datos oficiales, el Partido Popular de Pakistán, que lideraba la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto obtuvo 87 escaños del Parlamento de 342 bancas, seguido por la Liga Musulmana de Pakistán (PML-N), del ex premier Nawaz Sharif, con 66. A los 272 escaños elegidos por sufragio universal, hay que añadir 60 reservados a mujeres (que se reparten proporcionalmente entre los partidos) y 10 para no musulmanes. La oficialista Liga Musulmana de Pakistán-Quaid (PML-Q), obtenía sólo 38 escaños. El resto de los votos fueron para partidos regionales y candidatos independientes.
Una eventual alianza entre el PPP y la PML-N, es el peor escenario para el presidente, ya que ambos contarían con los votos suficientes para destituirlo y restaurar la Constitución de 1973, prescindiendo de las enmiendas que reforzaron el poder de Musharraf. ayer mismo, Sharif reclamó la restitución de los jueces independientes reemplazados por Musharraf antes de que dieran su veredicto sobre la constitucionalidad de su candidatura presidencial.
Reconocimiento
El partido de Musharraf reconoció la derrota. “Los electores han emitido un veredicto y asumimos ese veredicto como demócratas”, declaró Tariq Azeem, vocero de la (PML-Q).
Antes de los comicios, la oposición había denunciado con insistencia la posibilidad de un fraude masivo, pero la estrepitosa derrota de Musharraf parece indicar que los comicios fueron lo suficientemente transparentes para que su resultado sea inobjetable. Las elecciones también mostraron una disminución en el caudal de votos de los movimientos islámicos radicalizados en favor de tendencias más moderadas. La alianza Muttahida Majlis I Amal (MMA), que agrupa a seis partidos islamitas y que había triunfado en algunas regiones en las elecciones de 2002, pocos meses después de la invasión estadounidense a Afganistán, logró sólo 3 escaños También en la provincia de Afghania (frontera Noroeste), asolada por el terrorismo, los partidos islámicos perdían terreno frente a fuerzas nacionales y progresistas. Allí MMA obtuvo hasta ahora sólo dos bancas de la asamblea provincial de 124 miembros.
Se esperaban las primeras conclusiones de observadores locales e internacionales. El equipo liderado por Estados Unidos tenía previsto dar su informe esta madrugada, mientras que la misión europea, con el mayor número de miembros, lo hará durante el día. (Télam)
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