20 Febrero 2008 Seguir en 
“Vos me mataste a mi hijo, ahora yo te voy a matar uno”. Ese fue el inquietante mensaje que recibió en las últimas horas la esposa de Hugo Dellamagiora, el hombre que acabó con la vida de un menor de 16 años e hirió a su padre luego de haberles reclamado por qué el joven había asaltado a su mujer. Mirta Orellana se presentó ayer en Tribunales para denunciar la intimidación y solicitar que sea reforzada la custodia en su hogar.
“Todos estamos mal. Lo único que queremos es que se haga justicia”, dijo Cecilia, hermana de Dellamagiora. Este está acusado de haber matado a Gonzalo Silcán, de 16 años, y de haber herido al padre, Eduardo Silcán.
Dellamagiora se presentó en la casa de los Silcán luego de que su esposa, que está embarazada, le avisó que un adolescente -al que había identificado- le había arrebatado la cartera y la había golpeado mientras caminaba por la plaza del barrio Terán.
Dellamagiora, que se encuentra detenido desde el sábado a la madrugada, discutió con los acusados. De las palabras pasaron a los hechos y la violenta pelea terminó de la peor manera: Dellamagiora fue baleado en el hombro izquierdo y los Silcán, en el pecho, y falleció Gonzalo, el adolescente.
La fiscal Adriana Reinoso Cuello, que investiga el hecho, espera que se concreten medidas claves para definir la situación procesal del imputado.
Entre ellas figuran la declaración de varios testigos -entre quienes se encuentra Orellana- que confirmarían la versión de que el acusado actuó en defensa propia. A pesar de que la causa se maneja en el mayor hermetismo, estaría confirmado que Dellamagiora, en medio de la trifulca, después de quitarle el arma al menor, realizó los disparos. También se habría probado que, mientras ello ocurría, Orellana era golpeada salvajemente en el suelo por una familiar de Silcán.
Otro informe clave será el que proveerán los resultados de la autopsia del menor. A partir de ello, la fiscal podrá establecer qué tipo de lesiones sufrió el adolescente y bajo qué circunstancias. La fiscal Reinoso Cuello dispone hasta la próxima semana para definir la situación procesal del imputado.
Pedido especial
El acusado, de acuerdo con una fuente judicial, está angustiado ante la situación que vive. “Sabe que desde el viernes su vida ha cambiado. No sólo tendrá que mudarse de barrio sino que, además, tendrá que velar por la seguridad de su mujer, de sus dos hijas y de la que está por nacer. En otras palabras, está viviendo un drama”, afirmó el vocero de la fiscalía.
Orellana adelantó que en las próximas horas, acompañada por Juan Cano, defensor de su esposo, se presentará ante la fiscal para ampliar su declaración. “Estamos desesperados; tememos por nuestras vidas. Necesitamos seguridad”, dijo la mujer que confesó que, a pesar de haberse mudado, teme por su seguridad.
El jefe de la Unidad Regional Capital, comisario Jesús Gómez, confirmó que la vivienda del imputado, al igual que la casa de algunos de sus familiares, está siendo custodiada por los agentes.
“Todos estamos mal. Lo único que queremos es que se haga justicia”, dijo Cecilia, hermana de Dellamagiora. Este está acusado de haber matado a Gonzalo Silcán, de 16 años, y de haber herido al padre, Eduardo Silcán.
Dellamagiora se presentó en la casa de los Silcán luego de que su esposa, que está embarazada, le avisó que un adolescente -al que había identificado- le había arrebatado la cartera y la había golpeado mientras caminaba por la plaza del barrio Terán.
Dellamagiora, que se encuentra detenido desde el sábado a la madrugada, discutió con los acusados. De las palabras pasaron a los hechos y la violenta pelea terminó de la peor manera: Dellamagiora fue baleado en el hombro izquierdo y los Silcán, en el pecho, y falleció Gonzalo, el adolescente.
La fiscal Adriana Reinoso Cuello, que investiga el hecho, espera que se concreten medidas claves para definir la situación procesal del imputado.
Entre ellas figuran la declaración de varios testigos -entre quienes se encuentra Orellana- que confirmarían la versión de que el acusado actuó en defensa propia. A pesar de que la causa se maneja en el mayor hermetismo, estaría confirmado que Dellamagiora, en medio de la trifulca, después de quitarle el arma al menor, realizó los disparos. También se habría probado que, mientras ello ocurría, Orellana era golpeada salvajemente en el suelo por una familiar de Silcán.
Otro informe clave será el que proveerán los resultados de la autopsia del menor. A partir de ello, la fiscal podrá establecer qué tipo de lesiones sufrió el adolescente y bajo qué circunstancias. La fiscal Reinoso Cuello dispone hasta la próxima semana para definir la situación procesal del imputado.
Pedido especial
El acusado, de acuerdo con una fuente judicial, está angustiado ante la situación que vive. “Sabe que desde el viernes su vida ha cambiado. No sólo tendrá que mudarse de barrio sino que, además, tendrá que velar por la seguridad de su mujer, de sus dos hijas y de la que está por nacer. En otras palabras, está viviendo un drama”, afirmó el vocero de la fiscalía.
Orellana adelantó que en las próximas horas, acompañada por Juan Cano, defensor de su esposo, se presentará ante la fiscal para ampliar su declaración. “Estamos desesperados; tememos por nuestras vidas. Necesitamos seguridad”, dijo la mujer que confesó que, a pesar de haberse mudado, teme por su seguridad.
El jefe de la Unidad Regional Capital, comisario Jesús Gómez, confirmó que la vivienda del imputado, al igual que la casa de algunos de sus familiares, está siendo custodiada por los agentes.
Lo más popular
Ranking notas premium








