20 Febrero 2008 Seguir en 
Julio Aldo Aguirre atendió una llamada en su celular el lunes a la madrugada. Eran los vecinos del barrio Diza, que le avisaban que un hombre deambulaba por la zona en actitud sospechosa. El agente subió a su moto Honda y comenzó a recorrer las calles de la zona. Los sospechosos, al verlo, huyeron, y el policía inició la persecución. Pero esta terminó súbitamente cuando la rueda delantera de su moto se hundió en un enorme bache en el pasaje Juan Padrós al 500, lo que provocó que Aguirre cayera al pavimento.
“El vecindario está indignado con lo que ocurrió. El policía estaba cumpliendo con su deber. Iba persiguiendo a un ladrón y, a causa del bache y de la falta de alumbrado público, casi se mata”, relató ofuscada Laura Pucci, una de las vecinas que auxilió al uniformado.
La mujer, que envió a LA GACETA fotografías del percance, dijo que no es la primera vez que ocurre un accidente a causa del bache. “Hace unas semanas se atascó un camión repartidor de gaseosas. Estuvieron como una hora para sacarlo. Pero el problema se agravó por la falta de alumbrado público. Esta situación es muy grave”, expresó.
Pucci reclamó que las autoridades solucionen cuanto antes el problema. “Esta vez le tocó a un policía que estaba cumpliendo con su deber. Eso es lo que más nos dolió porque ese muchacho lo único que hacía era protegernos de los delincuentes que aquí se refugian por la oscuridad reinante”, concluyó.
El compañero del agente accidentado, después de auxiliarlo fue tras los pasos del sospechoso. No pudo alcanzarlo, pero sí encontró un arma de fuego que el ladrón había arrojado al jardín de una vecina. Aguirre fue trasladado a un sanatorio donde le diagnosticaron politraumatismo y la pérdida de todos sus dientes. Luego fue dado de alta.
El jefe de la División de Patrulla Motorizada, comisario Luis Mansilla, dijo que en lo que va del año por lo menos 15 hombres de la repartición sufrieron accidentes como el que ocurrió en el barrio Diza.
“Por el solo hecho de ser policías están expuestos a peligros, pero con las motocicletas los riesgos aumentan. No hay que olvidarse de que el policía motorizado sufre la inclemencia del tiempo, la lluvia, el calor. Por eso, en algunas ocasiones pueden suceder accidentes”, afirmó Mansilla.
El jefe de la Patrulla Motorizada destacó que todos los integrantes de esa sección policial fueron entrenados para realizar recorridos por toda la ciudad. “No sólo que saben conducir sino que son capacitados permanentemente”, explicó.
“Ellos se arriesgan mucho porque es su vocación. A un motorista tiene que gustarle mucho lo que hace.
Por suerte, nuestro personal está muy comprometido con el trabajo que realiza”, concluyó Mansilla.
“El vecindario está indignado con lo que ocurrió. El policía estaba cumpliendo con su deber. Iba persiguiendo a un ladrón y, a causa del bache y de la falta de alumbrado público, casi se mata”, relató ofuscada Laura Pucci, una de las vecinas que auxilió al uniformado.
La mujer, que envió a LA GACETA fotografías del percance, dijo que no es la primera vez que ocurre un accidente a causa del bache. “Hace unas semanas se atascó un camión repartidor de gaseosas. Estuvieron como una hora para sacarlo. Pero el problema se agravó por la falta de alumbrado público. Esta situación es muy grave”, expresó.
Pucci reclamó que las autoridades solucionen cuanto antes el problema. “Esta vez le tocó a un policía que estaba cumpliendo con su deber. Eso es lo que más nos dolió porque ese muchacho lo único que hacía era protegernos de los delincuentes que aquí se refugian por la oscuridad reinante”, concluyó.
El compañero del agente accidentado, después de auxiliarlo fue tras los pasos del sospechoso. No pudo alcanzarlo, pero sí encontró un arma de fuego que el ladrón había arrojado al jardín de una vecina. Aguirre fue trasladado a un sanatorio donde le diagnosticaron politraumatismo y la pérdida de todos sus dientes. Luego fue dado de alta.
El jefe de la División de Patrulla Motorizada, comisario Luis Mansilla, dijo que en lo que va del año por lo menos 15 hombres de la repartición sufrieron accidentes como el que ocurrió en el barrio Diza.
“Por el solo hecho de ser policías están expuestos a peligros, pero con las motocicletas los riesgos aumentan. No hay que olvidarse de que el policía motorizado sufre la inclemencia del tiempo, la lluvia, el calor. Por eso, en algunas ocasiones pueden suceder accidentes”, afirmó Mansilla.
El jefe de la Patrulla Motorizada destacó que todos los integrantes de esa sección policial fueron entrenados para realizar recorridos por toda la ciudad. “No sólo que saben conducir sino que son capacitados permanentemente”, explicó.
“Ellos se arriesgan mucho porque es su vocación. A un motorista tiene que gustarle mucho lo que hace.
Por suerte, nuestro personal está muy comprometido con el trabajo que realiza”, concluyó Mansilla.
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