18 Febrero 2008 Seguir en 
PRISTINA.- Kosovo declaró ayer unilateralmente su independencia de Serbia en una sesión extraordinaria del Parlamento en Pristina, la capital de la región, con el deseo de integrarse en la gran familia de países democráticos. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó inmediatamente, a instancias del embajador de Rusia, una sesión de emergencia para analizar una respuesta a la proclamación.
De los cinco miembros con derecho a veto en el Consejo, Rusia y China se oponen a la independencia kosovar, mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia la apoyan.
El Parlamento de la ahora ex provincia serbia, de 11.000 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes, un 90% de ellos albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro, Hashim Thaci. El objetivo de la nueva nación, es ahora situar al país más joven de Europa bajo custodia de la Unión Europea (UE), tal como lo preveía el plan del mediador de Naciones Unidas, Martti Ahtisaari.
El Parlamento aprobó también una nueva bandera con el color azul de la OTAN y el mapa de la región bajo seis estrellas doradas que simbolizan las seis nacionalidades que la conforman. Ahtisaari había exigido que la nueva bandera no incluyera los colores de Albania ni de Serbia.
“Los líderes de nuestra nación, democráticamente elegidos, declaramos a Kosovo un Estado independiente, soberano y democrático”, anuncia el texto aprobado por 109 de los 120 diputados. Serbia había adelantado que no reconocería la independencia de este territorio, en el que vive una minoría de unos 100.000 serbios y se encuentran numerosos monasterios ortodoxos.
La UE reaccionará enviando una misión con 1.900 expertos que cooperarán a partir de este mes con la conformación de las nuevas instituciones de Kosovo. Thaci aseguró que el país respetará y protegerá a la minoría serbia y que colaborará con Naciones Unidas y la UE.
“Aspiramos a la completa membresía en la UE”, anunció Thaci, que también instó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a mantener en Kosovo los 17.000 efectivos que conforman la misión KFOR. “Hemos esperado durante tanto tiempo este día”, dijo Thaci a los diputados, que escucharon de pie la declaración.
En Pristina y en otras ciudades de Kosovo miles de personas se congregaron antes de la declaración para celebrar la independencia. En muchos restaurantes se repartían gratis hamburguesas y bebidas sin que se registren incidentes en tierra kosovar. En cambio, en Belgrado, unos 2.000 serbios furiosos se reunieron frente a la la embajada de Estados Unidos, lanzando piedras, rompiendo y arrojando petardos.
Estados Unidos valoró la independencia de Kosovo como una solución que permitirá a Serbia y a Kosovo avanzar, mientras tanto analiza los siguientes pasos a seguir con sus aliados europeos.
Dentro de la UE, los países con conflictos regionales -España, Chipre, Grecia, Eslovaquia y Rumania- se oponen a una declaración conjunta que reconozca a Kosovo.
El jefe de gobierno serbio, Vojislav Kostunica, dijo que su país no reconocerá la independencia de Kosovo. “Se trata de un falso estado bajo control militar de EEUU”, indicó en un discurso por TV. “La política de agresión de Estados Unidos no humilló a Serbia, sino a la Unión Europea”, criticó en referencia al papel desempeñado por Washington en el camino hacia la separación. (DPA)
De los cinco miembros con derecho a veto en el Consejo, Rusia y China se oponen a la independencia kosovar, mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia la apoyan.
El Parlamento de la ahora ex provincia serbia, de 11.000 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes, un 90% de ellos albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro, Hashim Thaci. El objetivo de la nueva nación, es ahora situar al país más joven de Europa bajo custodia de la Unión Europea (UE), tal como lo preveía el plan del mediador de Naciones Unidas, Martti Ahtisaari.
El Parlamento aprobó también una nueva bandera con el color azul de la OTAN y el mapa de la región bajo seis estrellas doradas que simbolizan las seis nacionalidades que la conforman. Ahtisaari había exigido que la nueva bandera no incluyera los colores de Albania ni de Serbia.
“Los líderes de nuestra nación, democráticamente elegidos, declaramos a Kosovo un Estado independiente, soberano y democrático”, anuncia el texto aprobado por 109 de los 120 diputados. Serbia había adelantado que no reconocería la independencia de este territorio, en el que vive una minoría de unos 100.000 serbios y se encuentran numerosos monasterios ortodoxos.
La UE reaccionará enviando una misión con 1.900 expertos que cooperarán a partir de este mes con la conformación de las nuevas instituciones de Kosovo. Thaci aseguró que el país respetará y protegerá a la minoría serbia y que colaborará con Naciones Unidas y la UE.
“Aspiramos a la completa membresía en la UE”, anunció Thaci, que también instó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a mantener en Kosovo los 17.000 efectivos que conforman la misión KFOR. “Hemos esperado durante tanto tiempo este día”, dijo Thaci a los diputados, que escucharon de pie la declaración.
En Pristina y en otras ciudades de Kosovo miles de personas se congregaron antes de la declaración para celebrar la independencia. En muchos restaurantes se repartían gratis hamburguesas y bebidas sin que se registren incidentes en tierra kosovar. En cambio, en Belgrado, unos 2.000 serbios furiosos se reunieron frente a la la embajada de Estados Unidos, lanzando piedras, rompiendo y arrojando petardos.
Estados Unidos valoró la independencia de Kosovo como una solución que permitirá a Serbia y a Kosovo avanzar, mientras tanto analiza los siguientes pasos a seguir con sus aliados europeos.
Dentro de la UE, los países con conflictos regionales -España, Chipre, Grecia, Eslovaquia y Rumania- se oponen a una declaración conjunta que reconozca a Kosovo.
El jefe de gobierno serbio, Vojislav Kostunica, dijo que su país no reconocerá la independencia de Kosovo. “Se trata de un falso estado bajo control militar de EEUU”, indicó en un discurso por TV. “La política de agresión de Estados Unidos no humilló a Serbia, sino a la Unión Europea”, criticó en referencia al papel desempeñado por Washington en el camino hacia la separación. (DPA)
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