Kosovo declaró su independencia y causó un enfrentamiento entre EEUU y Rusia
Convocan a una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Washington está a favor de que se separe de Serbia y Moscú en contra. China apoya la postura rusa y Francia y Gran Bretaña la estadounidense. Temen una escalada de violencia.
17 Febrero 2008 Seguir en 
PRISTINA.- Kosovo declaró hoy unilateralmente su independencia de Serbia en una sesión extraordinaria del Parlamento en Pristina, con el deseo "integrarse en la gran familia de países democráticos".
El Consejo de Seguridad de la ONU convocó inmediatamente, a instancias del embajador ruso, una sesión de emergencia para analizar una respuesta a la proclamación. De los cinco miembros con derecho a veto en el Consejo, Rusia y China se oponen a la independencia kosovar, mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia la apoyan.
El Parlamento de la ya ex provincia serbia, de 11.000 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes, un 95% de ellos albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro Hashim Thaci.
El objetivo de Pristina es ahora situar al país más joven de Europa bajo custodia de la Unión Europea (UE), tal como lo preveía el plan del mediador de Naciones Unidas Martti Ahtisaari, detalla la declaración.
El Parlamento aprobó también una nueva bandera con el color azul de la OTAN y el mapa de la región bajo seis estrellas doradas que simbolizan las seis nacionalidades que la habitan. Ahtisaari había exigido que la nueva bandera no incluyera los colores de Albania ni de Serbia.
Serbia había adelantado que no reconocería la independencia de meste territorio, en el que vive una minoría de unos 100.000 serbios y se encuentran numerosos monasterios ortodoxos.
La UE reaccionará enviando una misión de 1.900 expertos que cooperarán a partir de este mes con la conformación de las nuevas instituciones de Kosovo. Thaci aseguró que el país respetará y protegerá a la minoría mserbia y que colaborará con Naciones Unidas y la UE.
En Pristina y en otras ciudades de Kosovo cientos de miles de personas se congregaron antes de la declaración para celebrar la independencia.
La gente bailaba en las calles, ondeaba las banderas de Albania, Estados Unidos y algunos países europeos y exhibía pancartas dando la bienvenida al Estado independiente de Kosovo. En muchos restaurantes se repartían gratis hamburguesas y bebidas. No se registraron incidentes.
Además de las multitudinarias celebraciones en el centro de Pristina, hubo hoy festejos en las vecinas Albania y Macedonia. Kosovo espera ahora la reacción de la comunidad internacional, que se irá conociendo en los próximos días.
Apoyo de Estados Unidos
Estados Unidos valoró la independencia de Kosovo como una solución
que "permitirá a Serbia y a Kosovo avanzar", mientras analiza los siguientes pasos con sus aliados europeos.
Dentro de la Unión Europea, los países con conflictos regionales -España, Chipre, Grecia, Eslovaquia y Rumania- se oponen a una declaración conjunta que reconozca a Kosovo.
El jefe de gobierno serbio, Vojislav Kostunica, aseguró que su país no aceptará jamás el reclamo de Kosovo ni reconocerá su independencia.
Se trata de "un falso Estado bajo control militar de Estados Unidos", dijo Kostunica en un discurso televisado. "La política de agresión de Estados Unidos no humilló a Serbia, sino a la Unión Europea", criticó en referencia al papel desempeñado por Washington en el camino hacia la separación. Kostunica también rechazó la misión "ilegal" que tiene previsto enviar la UE.
"Ciudadanos de Serbia, para Serbia el falso Estado de Kosovo en su suelo no existe ni existirá nunca", dijo al anunciar movilizaciones pacíficas contra la independencia kosovar, pero ninguna medida concreta.
El presidente serbio, Boris Tadic, reaccionó en tono más moderado y advirtió contra pasos "no meditados" que pueden amenazar la seguridad de los serbios que permanecen en Kosovo.
El mandatario llamó a la comunidad internacional a no reconocer la independencia del nuevo país. Los ultranacionalistas serbios del SRS, la mayor fuerza política del país, convocaron una manifestación para este jueves en Belgrado contra la independencia de Kosovo, bajo la consigna de "enfrentar a los ocupantes y separatistas albaneses". (DPA)
El Consejo de Seguridad de la ONU convocó inmediatamente, a instancias del embajador ruso, una sesión de emergencia para analizar una respuesta a la proclamación. De los cinco miembros con derecho a veto en el Consejo, Rusia y China se oponen a la independencia kosovar, mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia la apoyan.
El Parlamento de la ya ex provincia serbia, de 11.000 kilómetros cuadrados y 2,1 millones de habitantes, un 95% de ellos albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro Hashim Thaci.
El objetivo de Pristina es ahora situar al país más joven de Europa bajo custodia de la Unión Europea (UE), tal como lo preveía el plan del mediador de Naciones Unidas Martti Ahtisaari, detalla la declaración.
El Parlamento aprobó también una nueva bandera con el color azul de la OTAN y el mapa de la región bajo seis estrellas doradas que simbolizan las seis nacionalidades que la habitan. Ahtisaari había exigido que la nueva bandera no incluyera los colores de Albania ni de Serbia.
Serbia había adelantado que no reconocería la independencia de meste territorio, en el que vive una minoría de unos 100.000 serbios y se encuentran numerosos monasterios ortodoxos.
La UE reaccionará enviando una misión de 1.900 expertos que cooperarán a partir de este mes con la conformación de las nuevas instituciones de Kosovo. Thaci aseguró que el país respetará y protegerá a la minoría mserbia y que colaborará con Naciones Unidas y la UE.
En Pristina y en otras ciudades de Kosovo cientos de miles de personas se congregaron antes de la declaración para celebrar la independencia.
La gente bailaba en las calles, ondeaba las banderas de Albania, Estados Unidos y algunos países europeos y exhibía pancartas dando la bienvenida al Estado independiente de Kosovo. En muchos restaurantes se repartían gratis hamburguesas y bebidas. No se registraron incidentes.
Además de las multitudinarias celebraciones en el centro de Pristina, hubo hoy festejos en las vecinas Albania y Macedonia. Kosovo espera ahora la reacción de la comunidad internacional, que se irá conociendo en los próximos días.
Apoyo de Estados Unidos
Estados Unidos valoró la independencia de Kosovo como una solución
que "permitirá a Serbia y a Kosovo avanzar", mientras analiza los siguientes pasos con sus aliados europeos.
Dentro de la Unión Europea, los países con conflictos regionales -España, Chipre, Grecia, Eslovaquia y Rumania- se oponen a una declaración conjunta que reconozca a Kosovo.
El jefe de gobierno serbio, Vojislav Kostunica, aseguró que su país no aceptará jamás el reclamo de Kosovo ni reconocerá su independencia.
Se trata de "un falso Estado bajo control militar de Estados Unidos", dijo Kostunica en un discurso televisado. "La política de agresión de Estados Unidos no humilló a Serbia, sino a la Unión Europea", criticó en referencia al papel desempeñado por Washington en el camino hacia la separación. Kostunica también rechazó la misión "ilegal" que tiene previsto enviar la UE.
"Ciudadanos de Serbia, para Serbia el falso Estado de Kosovo en su suelo no existe ni existirá nunca", dijo al anunciar movilizaciones pacíficas contra la independencia kosovar, pero ninguna medida concreta.
El presidente serbio, Boris Tadic, reaccionó en tono más moderado y advirtió contra pasos "no meditados" que pueden amenazar la seguridad de los serbios que permanecen en Kosovo.
El mandatario llamó a la comunidad internacional a no reconocer la independencia del nuevo país. Los ultranacionalistas serbios del SRS, la mayor fuerza política del país, convocaron una manifestación para este jueves en Belgrado contra la independencia de Kosovo, bajo la consigna de "enfrentar a los ocupantes y separatistas albaneses". (DPA)







