17 Febrero 2008 Seguir en 
PRISTINA.- Finalmente, Kosovo declarará hoy de forma unilateral su independencia de Serbia, entre la algarabía de los kosovares oriundos de Albania y la furia de los nacionalistas serbios que ayer se manifestaron en Belgrado, la capital serbia. Tropas francesas colocaron barreras de cemento y alambradas con púas para separar a los serbios de los albanokosovares en la conflictiva localidad de Mitrovica, en la provincia de Kosovo.
Según se anunció, el premier kosovar Hashim Thaci entregará a las 10 hora local una solicitud para convocar una sesión extraordinaria del Parlamento, que se celebrará a partir de las 14. A las 17 se proclamará la independencia.
Tres semanas críticas
El gobierno serbio ya anuló de antemano, mediante resolución, la secesión de Kosovo, que cuenta con el apoyo de la Unión Europea y de Estados Unidos, y con el rechazo de Rusia, que advirtió que vetará cualquier resolución de la ONU con la que Belgrado no esté de acuerdo. Habrá que esperar al 10 de marzo para que la independencia se haga efectiva, porque, según medios albanokosovares, durante estas tres semanas se deberá aprobar la nueva Constitución y se harán los procedimientos diplomáticos necesarios para conseguir el reconocimiento internacional.
Un Estado atípico
Las autoridades de Pristina se amparan en el informe que el enviado de la ONU, el ex presidente finlandés Martii Ahtisaari, redactó el año pasado. Ahtisaari opinaba que la provincia con un 95% de albanos estaba en condiciones de separarse de Serbia, aunque en un primer momento debía estar tutelado por ONU para defender los derechos de las minorías -serbias, griegas y turcas- en la región. En virtud de la independencia “tutelada” propuesta por Ahtisaari, Kosovo va a ser un Estado de extrañas características, ya que no tendrá representación en Naciones Unidas ni Ejército propio, ya que las únicas tropas serán las de la OTAN. Sólo tendrá las fuerzas policiales y los jueces que aporte la UE. Según analistas, se trata de una manera poco edificante de cerrar la desintegración de Serbia, que en 1999 fue objetivo de una campaña de la OTAN para derrocar a Slobodan Milosevic. (DPA)
Según se anunció, el premier kosovar Hashim Thaci entregará a las 10 hora local una solicitud para convocar una sesión extraordinaria del Parlamento, que se celebrará a partir de las 14. A las 17 se proclamará la independencia.
Tres semanas críticas
El gobierno serbio ya anuló de antemano, mediante resolución, la secesión de Kosovo, que cuenta con el apoyo de la Unión Europea y de Estados Unidos, y con el rechazo de Rusia, que advirtió que vetará cualquier resolución de la ONU con la que Belgrado no esté de acuerdo. Habrá que esperar al 10 de marzo para que la independencia se haga efectiva, porque, según medios albanokosovares, durante estas tres semanas se deberá aprobar la nueva Constitución y se harán los procedimientos diplomáticos necesarios para conseguir el reconocimiento internacional.
Un Estado atípico
Las autoridades de Pristina se amparan en el informe que el enviado de la ONU, el ex presidente finlandés Martii Ahtisaari, redactó el año pasado. Ahtisaari opinaba que la provincia con un 95% de albanos estaba en condiciones de separarse de Serbia, aunque en un primer momento debía estar tutelado por ONU para defender los derechos de las minorías -serbias, griegas y turcas- en la región. En virtud de la independencia “tutelada” propuesta por Ahtisaari, Kosovo va a ser un Estado de extrañas características, ya que no tendrá representación en Naciones Unidas ni Ejército propio, ya que las únicas tropas serán las de la OTAN. Sólo tendrá las fuerzas policiales y los jueces que aporte la UE. Según analistas, se trata de una manera poco edificante de cerrar la desintegración de Serbia, que en 1999 fue objetivo de una campaña de la OTAN para derrocar a Slobodan Milosevic. (DPA)







