16 Febrero 2008 Seguir en 
BOGOTA.- Al tiempo que avanza un procedimiento para la prometida liberación de tres rehenes por parte de las FARC, la guerrilla colombiana trabó un proceso de negociación para el canje de unos 50 cautivos por 500 guerrilleros presos en Colombia. Según observadores, el rechazo de las FARC a que la Iglesia colombiana y España intervengan en el canje humanitario era previsible, pues estiman que la guerrilla privilegia una salida internacional y el retorno de Venezuela como mediador.
El vocero y número dos de las FARC, Raúl Reyes, aseguró en una entrevista a la agencia de noticias Prensa Latina (PL) que las dos instancias se autoexcluyeron de la mediación al tomar partido por el presidente Alvaro Uribe.
Oferta de Washington
El anuncio causó preocupación en los familiares de casi 50 rehenes que las FARC intentan canjear por sus combatientes presos. En ese grupo se encuentran la política colombiana de origen francés Ingrid Betancourt y tres ciudadanos estadounidenses. Ayer mismo, el embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, había dicho que su país estaría dispuesto a revisar las condenas impuestas a jefes de las FARC extraditados si se concretaba el canje tal como lo propuso Colombia, que designó a la Iglesia y a españa como garantes de la negociación. El dipomático se refería a versiones que indicaban que la guerrilla dejaría en libertad a Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, contratistas del Departamento de Defensa secuestrados desde hace cinco años, a cambio de la liberación de dos de sus jefes, “Simón Trinidad” y “Sonia”. El primero ya fue condenado por la Justicia estadounidense a 60 años de prisión, por cargos de narcotráfico.(Reuter-DPA)
El vocero y número dos de las FARC, Raúl Reyes, aseguró en una entrevista a la agencia de noticias Prensa Latina (PL) que las dos instancias se autoexcluyeron de la mediación al tomar partido por el presidente Alvaro Uribe.
Oferta de Washington
El anuncio causó preocupación en los familiares de casi 50 rehenes que las FARC intentan canjear por sus combatientes presos. En ese grupo se encuentran la política colombiana de origen francés Ingrid Betancourt y tres ciudadanos estadounidenses. Ayer mismo, el embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, había dicho que su país estaría dispuesto a revisar las condenas impuestas a jefes de las FARC extraditados si se concretaba el canje tal como lo propuso Colombia, que designó a la Iglesia y a españa como garantes de la negociación. El dipomático se refería a versiones que indicaban que la guerrilla dejaría en libertad a Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, contratistas del Departamento de Defensa secuestrados desde hace cinco años, a cambio de la liberación de dos de sus jefes, “Simón Trinidad” y “Sonia”. El primero ya fue condenado por la Justicia estadounidense a 60 años de prisión, por cargos de narcotráfico.(Reuter-DPA)







