15 Febrero 2008 Seguir en 
PARIS.- El semanario francés “Le Nouvel Observateur”, que publicó el supuesto mensaje de móvil en el que presidente Nicolas Sarkozy, poco antes de casarse con Carla Bruni, le pidió a su ex esposa que volviera, salió en defensa del periodista que escribió la controvertida información. “No inventó ni manipuló nada”, dijo un directivo.
El diario reconoció, sin embargo, que fue un error publicar el SMS sobre la vida privada del presidente, pero criticó que Sarkozy haya demandado a la revista por falsear una información y no por violar su esfera privada. No obstante, el editor Jean Daniel escribió que está dispuesto a librar esta batalla.
El portal nouvelobs.com publicó un supuesto SMS enviado por Sarkozy a su ex mujer Cecilia, una semana antes de casarse con Bruni, que decía “Si vuelves, lo dejo todo”. Airy Routier, el autor del artículo, insiste en que la fuente de su información está a prueba de dudas. Ahora afronta una posible condena a tres años de prisión.
En el sector mediático la opinión respecto del escándalo es unánime: ya sea verdadero o inventado, el SMS nunca debería haber sido publicado porque viola la esfera privada. Pero el hecho de que un periodista tenga que ir a prisión, además de pagar una multa, ha desatado una gran indignación.
Según fuentes judiciales, el teléfono móvil del presidente no podrá analizarse para comprobar si se envió realmente el SMS. Sin embargo, a la compañía de telefonía móvil de Cecilia ya le solicitó la información. Hasta ahora, la ex mujer de Sarkozy mantiene estricto silencio. (DPA)
El diario reconoció, sin embargo, que fue un error publicar el SMS sobre la vida privada del presidente, pero criticó que Sarkozy haya demandado a la revista por falsear una información y no por violar su esfera privada. No obstante, el editor Jean Daniel escribió que está dispuesto a librar esta batalla.
El portal nouvelobs.com publicó un supuesto SMS enviado por Sarkozy a su ex mujer Cecilia, una semana antes de casarse con Bruni, que decía “Si vuelves, lo dejo todo”. Airy Routier, el autor del artículo, insiste en que la fuente de su información está a prueba de dudas. Ahora afronta una posible condena a tres años de prisión.
En el sector mediático la opinión respecto del escándalo es unánime: ya sea verdadero o inventado, el SMS nunca debería haber sido publicado porque viola la esfera privada. Pero el hecho de que un periodista tenga que ir a prisión, además de pagar una multa, ha desatado una gran indignación.
Según fuentes judiciales, el teléfono móvil del presidente no podrá analizarse para comprobar si se envió realmente el SMS. Sin embargo, a la compañía de telefonía móvil de Cecilia ya le solicitó la información. Hasta ahora, la ex mujer de Sarkozy mantiene estricto silencio. (DPA)







