Chau Miranda

No se puede defraudar a todo el mundo todo el tiempo.

09 Diciembre 2002
Por Alvaro José Aurane

Se puede mentirle a mucha gente poco tiempo. O se puede engañar mucho tiempo a poca gente. Pero no se puede defraudar todo el tiempo a todo el mundo. Por ello, la mentira de lo que se llamó "mirandismo" expiró. Julio Miranda anunció que se va para no volver.
Lo que se presentó como el "oficialismo" es un club de acusados por la Fiscalía Anticorrupción. Suscribió acuerdos de cooperación con grupos cuasi mafiosos. No castigó los ataques a la prensa. Sometió a la Legislatura. Propendió a destruir la oposición. Y destrozó las finanzas y la economía provinciales.
Después de anunciar su retiro de la política, con casi una veintena de niños muertos de hambre como saldo, el gobernador soltó una de las pocas verdades de su gestión. "Creo -aventuró- que es hora de mandarle mensajes claros a la comunidad". Antes, no hubo.
El coherente y por ello sorpresivo renunciamiento desencajó la escena política. Y no le vino bien a José Alperovich. Hasta la semana pasada, Miranda tanteaba a Osvaldo Jaldo y a Fernando Juri para que dialoguen con el ex radical. Ya era difícil entonces, porque ninguno quiere resignar chances de gobernador o vice. Y tres botines son más que un par.

Buena voluntad
Jaldo y Juri, como prenda de buena voluntad, habían comprometido el voto de sus congresales para no proscribir a Alperovich, que no reviste dos años en el padrón del PJ. Pero los gestos no eran para el senador, sino para Miranda y su ?por esos días- confesa necesidad de que su primer ministro de Economía le cediera sus fueros en la Cámara Alta. Ahora que el "compañero Julio" dice "no" a todo, las posiciones podrán variar. La afiliación al justicialismo se perfila como el peor error de la carrera de Alperovich.
No hay que descartar que la despedida de Miranda, que no apunta precisamente a fortalecer al senador, esté urdida con este propósito. Con las elecciones anticipadas, la entrega del poder quedará a seis meses de distancia. El gobierno sólo sobrevivirá si su sucesor es del "palo" peronista y le garantiza la gobernabilidad. No debe sorprender que Miranda confíe más en Jaldo y en Juri que en el anfitrión de la semi-interventora federal, Hilda de Duhalde.
El tranqueño, mejor posicionado en las encuestas que Juri y con vistas a mejorar por el canje de deuda que le liberará $ 30 millones mensuales, ya avisó que esta gestión podría concretar un ordenamiento del Estado que, oh casualidad, tiene proyectado. La dupla "J-J" ya tiene el apoyo de los diputados Alberto Herrera y Roque Alvarez. Y descuenta que Olijela Rivas no dudará en sumarse como candidata a senadora.
El tablero exhibe que el gobernador puede no necesitar de fueros en el futuro, como él asegura, pero sí requiere de privilegios procesales en el presente. Por ello se va en octubre y no hoy.
"Chacho" Alvarez, en su libro "Sin Excusas", tiene una teoría sobre la necesidad de tiempo del gobernante. "Cuando en nuestro país un funcionario denunciado penalmente dice que cree ciegamente en la Justicia, debe leerse en términos generales que confía que nada pasará".

Tamaño texto
Comentarios