13 Febrero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Cerca de la mitad de los chicos argentinos de entre 10 y 15 años sufre trastornos emocionales y orgánicos porque duerme menos de nueve horas los días en que tiene clases y no recupera el sueño durante el fin de semana, reveló un estudio del Hospital Universitario Austral (HUA).
Especialistas de ese centro diseñaron con distintas instituciones una investigación sobre el descanso de los chicos de entre 10 y 15 años, que alertó que cerca de la mitad de ellos apenas duerme siete horas diarias en época escolar. Pero la situación empeora los fines de semana, cuando el 83% de los adolescentes admite que no recupera el sueño perdido. Daniel Pérez Chada, jefe del Servicio de Neumonología del HUA y autor principal de la investigación, explicó que el no tener nueve horas de sueño reparador ocasiona que la concentración, el nivel de alerta, las habilidades cognitivas y la memoria se deterioren con el tiempo. Pérez Chada agregó:"lo mismo sucede con el sistema inmunológico y los procesos hormonales vitales".
El estudio aludió a datos de la National Sleep Fundation, que señala que los adolescentes con trastornos de sueño tienen mayor irritabilidad, les cuesta adaptarse socialmente y tienden a la hiperactividad. La investigación del HUA eligió como muestra a nueve escuelas de la Capital Federal, de la provincia de Buenos Aires, de Paraná y de Nequén y analizó a una población de 2900 estudiantes. Cerca de la mitad de los chicos reconoció que dormía menos de nueve horas durante los días en los que va a la escuela, pero los viernes y los sábados el promedio de los chicos argentinos admitió que se acuesta a las 5 y se levanta a las 13.
Daniel Cardinali, investigador del Conicet y profesor del Departamento de Fisiología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo que para mejorar el rendimiento escolar ante la falta de sueños de los chicos "una solución podría ser que las materias más abstractas como Lengua y Matemática no se dicten en las primeras horas de la mañana".
Cardinali consideró que "en esas horas, los programas deben incluir actividades dinámicas o físicas porque el chico tiene un nivel de concentración más alto durante el mediodía".
El especialista destacó que es importante para que los chicos se acuesten temprano que los padres los acompañen con sus acciones, pero dijo que "se perdió el 25% del sueño en 40 años".
El estudioso recomendó que para que los chicos duerman más y mejor, hay que evitar que en su cuarto esté la computadora y el televisor que no ayudan a conciliar el sueño. Tampoco debe usarse la cama para comer, hacer la tarea o hablar por celular porque, de ese modo, el cerebro deja de asociarla con el sueño o el reposo. (Télam).
Especialistas de ese centro diseñaron con distintas instituciones una investigación sobre el descanso de los chicos de entre 10 y 15 años, que alertó que cerca de la mitad de ellos apenas duerme siete horas diarias en época escolar. Pero la situación empeora los fines de semana, cuando el 83% de los adolescentes admite que no recupera el sueño perdido. Daniel Pérez Chada, jefe del Servicio de Neumonología del HUA y autor principal de la investigación, explicó que el no tener nueve horas de sueño reparador ocasiona que la concentración, el nivel de alerta, las habilidades cognitivas y la memoria se deterioren con el tiempo. Pérez Chada agregó:"lo mismo sucede con el sistema inmunológico y los procesos hormonales vitales".
El estudio aludió a datos de la National Sleep Fundation, que señala que los adolescentes con trastornos de sueño tienen mayor irritabilidad, les cuesta adaptarse socialmente y tienden a la hiperactividad. La investigación del HUA eligió como muestra a nueve escuelas de la Capital Federal, de la provincia de Buenos Aires, de Paraná y de Nequén y analizó a una población de 2900 estudiantes. Cerca de la mitad de los chicos reconoció que dormía menos de nueve horas durante los días en los que va a la escuela, pero los viernes y los sábados el promedio de los chicos argentinos admitió que se acuesta a las 5 y se levanta a las 13.
Daniel Cardinali, investigador del Conicet y profesor del Departamento de Fisiología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo que para mejorar el rendimiento escolar ante la falta de sueños de los chicos "una solución podría ser que las materias más abstractas como Lengua y Matemática no se dicten en las primeras horas de la mañana".
Cardinali consideró que "en esas horas, los programas deben incluir actividades dinámicas o físicas porque el chico tiene un nivel de concentración más alto durante el mediodía".
El especialista destacó que es importante para que los chicos se acuesten temprano que los padres los acompañen con sus acciones, pero dijo que "se perdió el 25% del sueño en 40 años".
El estudioso recomendó que para que los chicos duerman más y mejor, hay que evitar que en su cuarto esté la computadora y el televisor que no ayudan a conciliar el sueño. Tampoco debe usarse la cama para comer, hacer la tarea o hablar por celular porque, de ese modo, el cerebro deja de asociarla con el sueño o el reposo. (Télam).








