13 Febrero 2008 Seguir en 
Con la osteoporosis pasa lo que con muchas otras enfermedades crónicas: al no dar síntomas que afecten la calidad de vida, los pacientes no se toman en serio el tratamiento médico y lo abandonan. Ahora, especialistas advierten que un tratamiento cumplido a medias no produce "la mitad del beneficio", sino nada; y estudian el perfil del paciente "abandónico" para controlar mejor la adherencia.
"Al año de haber comenzado el tratamiento de la osteoporosis, lo habitual es que ya la mitad de los pacientes no está tomando más la medicación", lamenta el doctor José Zanchetta, representante de América latina en la Federación Internacional de la Osteoporosis (IOF, según sus siglas en inglés). Ese dato sensible proviene de un estudio realizado por Zanchetta y sus colegas en la ciudad de Buenos Aires, y que confirma lo difícil que es que las personas con enfermedades crónicas sigan las indicaciones de sus médicos a través del tiempo.
Es por ello que son muchos los investigadores que trabajan en el desarrollo de estrategias que permitan, en el caso de la osteoporosis, lograr que las personas con riesgo declarado de sufrir una fractura ante un traumatismo mínimo –riesgo que resulta de la descalcificación de sus huesos– se mantengan en tratamiento.
Causas del abandono
Como advierte el doctor Zanchetta, "un reciente estudio demostró que los pacientes que cumplen con menos del 75% del tratamiento no obtienen ningún beneficio para sus huesos".
"Sólo el 8% de los pacientes que no tomaron los medicamentos en nuestro estudio fue el motivo el costo –respondió el experto osteólogo–. En el resto no era por el costo. Por empezar, el 11% de los que se le indicó el tratamiento ni siquiera lo empezó. Y de los que lo empezaron, el 60% de los que abandonaron lo hicieron en los primeros tres meses". El abandono precoz es un dato fundamental para diseñar estrategias que alienten a los pacientes a no abandonar el tratamiento que protege sus huesos.
"Nos indicó la importancia de que el paciente vuelva dentro de esos primeros tres meses a una segunda consulta –dijo el doctor Zanchetta–, y nos mostró que en definitiva es la pobre educación que uno como médico le da al paciente la que no subraya la importancia de mantener en el tiempo el tratamiento."
"El problema de la falta de adherencia es algo que sucede aquí en la Argentina, pero que también ocurre en todo el mundo –comentó el doctor Zanchetta–. Pasa en osteoporosis y pasa en todas las enfermedades crónicas."
Zanchetta destacó que un factor clave es el tiempo que le dedica el médico para explicarle a la paciente que si no toma al menos el 75% de los medicamentos en tiempo y forma no va a obtener resultados.
"Al año de haber comenzado el tratamiento de la osteoporosis, lo habitual es que ya la mitad de los pacientes no está tomando más la medicación", lamenta el doctor José Zanchetta, representante de América latina en la Federación Internacional de la Osteoporosis (IOF, según sus siglas en inglés). Ese dato sensible proviene de un estudio realizado por Zanchetta y sus colegas en la ciudad de Buenos Aires, y que confirma lo difícil que es que las personas con enfermedades crónicas sigan las indicaciones de sus médicos a través del tiempo.
Es por ello que son muchos los investigadores que trabajan en el desarrollo de estrategias que permitan, en el caso de la osteoporosis, lograr que las personas con riesgo declarado de sufrir una fractura ante un traumatismo mínimo –riesgo que resulta de la descalcificación de sus huesos– se mantengan en tratamiento.
Causas del abandono
Como advierte el doctor Zanchetta, "un reciente estudio demostró que los pacientes que cumplen con menos del 75% del tratamiento no obtienen ningún beneficio para sus huesos".
"Sólo el 8% de los pacientes que no tomaron los medicamentos en nuestro estudio fue el motivo el costo –respondió el experto osteólogo–. En el resto no era por el costo. Por empezar, el 11% de los que se le indicó el tratamiento ni siquiera lo empezó. Y de los que lo empezaron, el 60% de los que abandonaron lo hicieron en los primeros tres meses". El abandono precoz es un dato fundamental para diseñar estrategias que alienten a los pacientes a no abandonar el tratamiento que protege sus huesos.
"Nos indicó la importancia de que el paciente vuelva dentro de esos primeros tres meses a una segunda consulta –dijo el doctor Zanchetta–, y nos mostró que en definitiva es la pobre educación que uno como médico le da al paciente la que no subraya la importancia de mantener en el tiempo el tratamiento."
"El problema de la falta de adherencia es algo que sucede aquí en la Argentina, pero que también ocurre en todo el mundo –comentó el doctor Zanchetta–. Pasa en osteoporosis y pasa en todas las enfermedades crónicas."
Zanchetta destacó que un factor clave es el tiempo que le dedica el médico para explicarle a la paciente que si no toma al menos el 75% de los medicamentos en tiempo y forma no va a obtener resultados.







