11 Febrero 2008 Seguir en 
“Ninguna forma de violencia debe estar justificada por amor o por dinero. Creo que todo acto humano que degrade, debe ser denunciado”, afirmó Rosa Alastuey, jefa del Departamento de Prevención y Asistencia de la Violencia Familiar, en referencia al homicidio consumado ayer.
La psicóloga explicó, que en muchas relaciones humanas, el amor suele estar vinculado con lo abusivo. “Cuando alguien somete siempre hay una persona que comulga con eso”, aclaró.
Por su parte, Lucía Briones, del Departamento de Violencia de la Municipalidad, señalo: “No necesariamente hay una causa desencadenante. Por lo general, estos hechos ocurren cuando se ve a la otra persona como una pertenencia. Cuando el otro, sumiso, busca revalorizarse o intenta cortar con la relación de pareja, ya es una causa suficiente para destruirla o herirla de gravedad”, explicó.
La experta remarcó que no hay una conducta patrón que caracterice a las víctimas de agresiones, sino que una personalidad que presente signos de sometimiento se aprende, como así también los agresores adoptan reacciones violentas.“En muchos casos, las mujeres sumisas responden a mandatos sociales o religiosos”, dijo. En la mayoría de los casos tratados, los expertos no encontraron en las parejas problemas de tipo psicológicos. “La violencia es una conducta aprendida. No están involucradas cuestiones mentales, adicciones o alcoholismo”, dijo Briones, mientras que Alastuey agregó: “tiene que ver con una forma de pensar y de sentir”.
Según las estadísticas de la Asociación Atenea, proporcionadas por Briones, en España, en lo que va del año, 70 mujeres murieron a causa de la violencia doméstica mientras que Argentina, ya suman 18 las víctimas mortales.
En la provincia, el 17 de enero, Graciela del Valle Rodríguez, de 29 años, murió luego de recibir 21 puñaladas de su marido, Sixto Aranda, en Los Nogales. Según relató la hermana de la víctima a la Policía, hace cinco meses, el hombre le había pegado a la mujer con un martillo en la cabeza. “Debe haber un cambio social para frenar estos actos de violencia”, coincidieron las especialistas.
La psicóloga explicó, que en muchas relaciones humanas, el amor suele estar vinculado con lo abusivo. “Cuando alguien somete siempre hay una persona que comulga con eso”, aclaró.
Por su parte, Lucía Briones, del Departamento de Violencia de la Municipalidad, señalo: “No necesariamente hay una causa desencadenante. Por lo general, estos hechos ocurren cuando se ve a la otra persona como una pertenencia. Cuando el otro, sumiso, busca revalorizarse o intenta cortar con la relación de pareja, ya es una causa suficiente para destruirla o herirla de gravedad”, explicó.
La experta remarcó que no hay una conducta patrón que caracterice a las víctimas de agresiones, sino que una personalidad que presente signos de sometimiento se aprende, como así también los agresores adoptan reacciones violentas.“En muchos casos, las mujeres sumisas responden a mandatos sociales o religiosos”, dijo. En la mayoría de los casos tratados, los expertos no encontraron en las parejas problemas de tipo psicológicos. “La violencia es una conducta aprendida. No están involucradas cuestiones mentales, adicciones o alcoholismo”, dijo Briones, mientras que Alastuey agregó: “tiene que ver con una forma de pensar y de sentir”.
Según las estadísticas de la Asociación Atenea, proporcionadas por Briones, en España, en lo que va del año, 70 mujeres murieron a causa de la violencia doméstica mientras que Argentina, ya suman 18 las víctimas mortales.
En la provincia, el 17 de enero, Graciela del Valle Rodríguez, de 29 años, murió luego de recibir 21 puñaladas de su marido, Sixto Aranda, en Los Nogales. Según relató la hermana de la víctima a la Policía, hace cinco meses, el hombre le había pegado a la mujer con un martillo en la cabeza. “Debe haber un cambio social para frenar estos actos de violencia”, coincidieron las especialistas.
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