09 Febrero 2008 Seguir en 
MADRID.- El gobierno español, que impulsa la ilegalización de los dos partidos a través de la Fiscalía del Estado en el Tribunal Supremo, se mostró satisfecho por la medida dispuesta por Garzón. También el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy celebró la suspensión, pero consideró que llega tarde y con fines electoralistas. Rajoy cargó nuevamente contra Zapatero en la disputa que mantienen ambos sobre la política antiterrorista española.
La puja electoral abarca todos los aspectos de la vida del país, desde la economía y las políticas sociales, hasta el espinoso tema de los extranjeros que ingresan en forma ilegal al país. Por aparte, Zapatero mantiene un conflicto con la Iglesia.
De rebote
La jerarquía eclesiástica española irrumpió en la campaña electoral en un intento por favorecer a los conservadores, pero según analistas le está dando con ello una mano a los socialistas de Zapatero en su esfuerzo por movilizar al electorado de centro.
Ningún anuncio en medio de la subasta electoral entre los dos grandes partidos había tenido hasta ahora tanto eco en la campaña como la polémica nota de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la que recomienda a sus fieles que voten en contra de los socialistas. La actual situación de desaceleración económica y la polémica en materia de inmigración incrementan el debate. El PP propuso un “visado por puntos” para los extranjeros que quieran trabajar en España, iniciativa que los socialistas denunciaron como una incitación a la xenofobia y al racismo. (Télam-DPA)
La puja electoral abarca todos los aspectos de la vida del país, desde la economía y las políticas sociales, hasta el espinoso tema de los extranjeros que ingresan en forma ilegal al país. Por aparte, Zapatero mantiene un conflicto con la Iglesia.
De rebote
La jerarquía eclesiástica española irrumpió en la campaña electoral en un intento por favorecer a los conservadores, pero según analistas le está dando con ello una mano a los socialistas de Zapatero en su esfuerzo por movilizar al electorado de centro.
Ningún anuncio en medio de la subasta electoral entre los dos grandes partidos había tenido hasta ahora tanto eco en la campaña como la polémica nota de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en la que recomienda a sus fieles que voten en contra de los socialistas. La actual situación de desaceleración económica y la polémica en materia de inmigración incrementan el debate. El PP propuso un “visado por puntos” para los extranjeros que quieran trabajar en España, iniciativa que los socialistas denunciaron como una incitación a la xenofobia y al racismo. (Télam-DPA)







