Hordas de menores presos se enfrentaron con guardiacárceles en una noche de furia
Los adolescentes, alojados en el pabellón 5 del penal, tomaron a dos agentes de rehénes y después les prendieron fuego a los colchones. Una densa nube de humo cubrió todo el penal. Los uniformados dispararon balas de goma, y los revoltosos respondieron con piedras y con facas. Las explicaciones.
Los adolescentes, de entre 18 y 21 años, comenzaron a golpear a los guardias, y a los pocos minutos otros miembros del servicio penitenciario se dieron cuenta de lo que estaba pasando, sobre todo por los gritos enardecidos de los reclusos. Los menores sacaron colchones al patio y comenzaron a quemarlos a ambos costados del pabellón, lo que generó una espesa columna de humo. Los revoltosos estaban armados con puntas carcelarias fabricadas por ellos mismos.
No se veía nada
Para tratar de rescatar a sus compañeros, algunos de los guardias que estaban apostados en el pabellón perimetral comenzaron a disparar con postas de gomas. Esto enardeció más a los amotinados, que respondieron con piedras y castigando aún más a Sequeira y a Ledesma. Entonces comenzaron a plegarse a la revuelta los internos de los pabellones 1 y 2. El incendio se extendió, por lo que debieron llamar a Bomberos de la Provincia. El humo cubría toda la manzana y se hacía muy difícil seguir los movimientos de los adolescentes.
En ese momento, la cárcel ya estaba rodeada. Llegaron el director, Roberto Guyot, el secretario de Seguridad Ciudadana, Eduardo Di Lella y el jefe de Policía, Hugo Sánchez. Minutos después ingresó el fiscal Alejandro Noguera, que intentó dialogar en un primer momento con los revoltosos, pero estos no aceptaron. En medio de la confusión, los guardiacárceles que estaban de rehenes lograron escapar. Ante esto se decidió tomar la iniciativa para recuperar el pabellón. Las mismas autoridades habían logrado que los condenados y procesados (pabellón 1 y 2) se tranquilizaran. Los cuerpos de Infantería del Servicio Penitenciario y de la Policía avanzaron y en ese momento se vivieron los momentos de mayor tensión. Entre la 1.30 y las 2.30 se sucedieron choques, disparos y corridas a lo largo de todo el campo. Los uniformados acorralaron a unos 50 adolescentes contra el paredón de calle Delfín Gallo, en medio de la oscuridad.
Desde lejos, los familiares de los detenidos gritaban pidiendo clemencia, ya que temían una represión descontrolada. Para peor no tenían noticias certeras sobre lo que estaba sucediendo, por que no les permitían acercarse. Los escopetazos no cesaban y el pánico entre los vecinos aumentaba. Hasta que llegó el silencio otra vez.
Poco antes de las 3, todo se calmó. El violento aguacero que se desató en ese momento contribuyó a apaciguar los ánimos. Luego de ser requisados, los internos volvieron al pabellón. Los guardias secuestraron gran cantidad de facas. Además de los rehenes resultaron heridos los internos Juan Antonio Chávez, de 23 años, Claudio Caján, de 26, Daniel Pérez, de 20 y Diego Acosta, de la misma edad. Según el parte médico, todos presentaban heridas cortantes en la cabeza y principio de asfixia. Fueron trasladados a los hospitales Padilla y Centro de Salud y durante la mañana recibieron el alta.
Ayer, en diálogo con LA GACETA, Guyot dijo que no estaba muy claro qué querían los adolescentes, ya que no había un reclamo concreto. "La fuerza de seguridad respondió ante la situación. Tanto el servicio penitenciario con la Policía trabajaron muy bien", dijo. "Algunos decían que pretendían que se agilicen las causas judiciales, y otros que se realicen mejores en la estructura edilicia del penal", agregó el funcionario. "La quema de colchones y la movilización duró unos 30 minutos; después el operativo continuó hasta altas horas por cuestiones de seguridad", explicó. "Había familias presentes así que fue importante tranquilizarlas", afirmó Guyot, quien también aseguró que los menores del pabellón no recibirán represalias después del despliegue que generaron. "Esto nos permite ver las situaciones que uno no detecta. De esta forma, quisieron hacer valer sus reclamos", aseveró.







