02 Febrero 2008 Seguir en 
BAGDAD- Un mercado de mascotas y otro de aves fueron blanco de sendos atentados con bomba perpetrados por dos mujeres en Bagdad, que causaron más de 70 muertos.
El peor ataque de los últimos seis meses en la capital iraquí asestó un amargo golpe a las esperanzas de la población civil acerca de que la seguridad estuviera mejorando. Ultimamente, se había hablado de un retroceso de la violencia, que fue atribuido al aumento de tropas estadounidenses en la región y a que algunos clanes sunnitas dejaron de colaborar con los insurgentes extremistas. El propio presidente de EE.UU., George W. Bush, había defendido estos argumentos durante su reciente discurso sobre el estado de la nación, el más importante que pronuncia anualmente un mandatario estadounidense. No obstante, para no quedar mal parado frente a un episodio como el de ayer, admitió que se esperaban nuevos hechos de violencia.
Día festivo musulmán
Hasta anoche habían ingresado unas 200 personas heridas en los hospitales, muchas de ellas en grave estado. Según fuentes policiales, las mujeres que perpretraron las masacres eran discapacitadas mentales, lo que hace sospechar que fueron enviadas a los dos establecimientos con cinturones de explosivos accionados a distancia. En el primer ataque, el más sangriento, en el mercado Al Ghazl de mascotas, en el centro de la capital, la explosión mató 44 personas y causó heridas a otras 118. Poco después se oyó el estallido en un mercado de aves en Al Chazl, en el sureste de la capital, donde murieron más de 25 personas y otras 80 resultaron heridas.
Ambos mercados se hallaban abarrotados de gente debido la festividad de los viernes de los musulmanes. El mercado de Al Ghazl vende aves exóticas sólo los viernes. “Vine a pasarla bien. No sé cómo sobreviví”, relató un joven cubierto de sangre, que permanecía en medio de escombros y de aves muertas. “La explosión me derribó. Cuando pude ponerme de pie me vi rodeado de muertos y de heridos”, agregó.
La brutalidad
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, responsabilizó a la red Al Qaeda por el ataque y afirmó que el empleo de dos mujeres con discapacidad mental es una muestra más de la brutalidad con que actúan los extremistas islámicos.
Por otra parte, dos soldados estadounidenses murieron en diferentes incidentes armados en Irak. El jueves perdió la vida un soldado cuando insurgentes dispararon contra una gran central logística del Ejército estadounidense en Tikrit. El segundo murió también el jueves en Bagdad, al explotar un artefacto junto a su automóvil durante una operación de combate. (Reuter-DPA)
El peor ataque de los últimos seis meses en la capital iraquí asestó un amargo golpe a las esperanzas de la población civil acerca de que la seguridad estuviera mejorando. Ultimamente, se había hablado de un retroceso de la violencia, que fue atribuido al aumento de tropas estadounidenses en la región y a que algunos clanes sunnitas dejaron de colaborar con los insurgentes extremistas. El propio presidente de EE.UU., George W. Bush, había defendido estos argumentos durante su reciente discurso sobre el estado de la nación, el más importante que pronuncia anualmente un mandatario estadounidense. No obstante, para no quedar mal parado frente a un episodio como el de ayer, admitió que se esperaban nuevos hechos de violencia.
Día festivo musulmán
Hasta anoche habían ingresado unas 200 personas heridas en los hospitales, muchas de ellas en grave estado. Según fuentes policiales, las mujeres que perpretraron las masacres eran discapacitadas mentales, lo que hace sospechar que fueron enviadas a los dos establecimientos con cinturones de explosivos accionados a distancia. En el primer ataque, el más sangriento, en el mercado Al Ghazl de mascotas, en el centro de la capital, la explosión mató 44 personas y causó heridas a otras 118. Poco después se oyó el estallido en un mercado de aves en Al Chazl, en el sureste de la capital, donde murieron más de 25 personas y otras 80 resultaron heridas.
Ambos mercados se hallaban abarrotados de gente debido la festividad de los viernes de los musulmanes. El mercado de Al Ghazl vende aves exóticas sólo los viernes. “Vine a pasarla bien. No sé cómo sobreviví”, relató un joven cubierto de sangre, que permanecía en medio de escombros y de aves muertas. “La explosión me derribó. Cuando pude ponerme de pie me vi rodeado de muertos y de heridos”, agregó.
La brutalidad
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, responsabilizó a la red Al Qaeda por el ataque y afirmó que el empleo de dos mujeres con discapacidad mental es una muestra más de la brutalidad con que actúan los extremistas islámicos.
Por otra parte, dos soldados estadounidenses murieron en diferentes incidentes armados en Irak. El jueves perdió la vida un soldado cuando insurgentes dispararon contra una gran central logística del Ejército estadounidense en Tikrit. El segundo murió también el jueves en Bagdad, al explotar un artefacto junto a su automóvil durante una operación de combate. (Reuter-DPA)







