01 Febrero 2008 Seguir en 
LOS ANGELES, Estados Unidos.- Los candidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y Hillary Clinton, debatieron anoche en Hollywood por primera vez solos, con un tono cordial y resaltando la oportunidad que tienen de hacer historia si acceden a la Casa Blanca.
"Con sólo vernos se puede decir que no somos más de lo mismo", consideró Clinton, la senadora por Nueva York que podría convertirse en la primer mujer que ocupe la presidencia de Estados Unidos. El de anoche fue el último debate antes de las internas que se celebrarán el martes en 22 estados. "Cambiaremos nuestro país", enfatizó la ex primera dama.
Obama, el senador por Illinois que podría ser el primer presidente negro del país, manifestó que la batalla por la designación de los demócratas para las elecciones presidenciales de noviembre es una muestra del progreso del partido y del país. "Tenemos la oportunidad de hacer historia: uno de nosotros será el próximo presidente de Estados Unidos", señaló el candidato, sentado junto a Clinton.
"Yo era amigo de Hillary antes de comenzar la campaña y lo seguiremos siendo cuando termine", expresó Obama, quien sostuvo la silla de Clinton cuando ella se sentó para comenzar el debate. Incluso cuchichearon entre ellos al finalizar.
Juntos contra McCain
Los dos candidatos criticaron al postulante republicano JohnMcCain; sobre todo, su idea de que las tropas estadounidenses podrían permanecer en Irak durante 100 años más y su apoyo a ampliar las reducciones de impuestos, después de que había votado en contra de ellas.
Cuando a Hillary se le preguntó sobre la posibilidad de que un nuevo Clinton acceda a la presidencia -su marido estuvo en el Gobierno durante ocho años- la candidata criticó al actual mandatario, George W. Bush, y a su padre, que gobernó entre 1988 y 1992. "Se necesitó a un Clinton para limpiar las cosas después del primer Bush, y creo que podría necesitarse a otro para hacerlo después del segundo Bush", declaró.
La semana pasada, Obama y Clinton se enfrentaron en un duro debate en Carolina del Sur, en el que hubo fieros ataques personales entre los dos senadores. Las críticas disminuyeron después de la victoria de Obama en ese estado y ambos decidieron que era mejor mantener un tono positivo en el debate de anoche.
De hecho, los funcionarios sonrieron ante la sugerencia de que podrían presentarse como presidente y vicepresidente en una fórmula "Obama-Clinton" o "Clinton-Obama". "Obviamente, hay una gran diferencia entre esas dos opciones", señaló el senador, y agregó que respeta mucho a la ex primera dama. (Reuters)
"Con sólo vernos se puede decir que no somos más de lo mismo", consideró Clinton, la senadora por Nueva York que podría convertirse en la primer mujer que ocupe la presidencia de Estados Unidos. El de anoche fue el último debate antes de las internas que se celebrarán el martes en 22 estados. "Cambiaremos nuestro país", enfatizó la ex primera dama.
Obama, el senador por Illinois que podría ser el primer presidente negro del país, manifestó que la batalla por la designación de los demócratas para las elecciones presidenciales de noviembre es una muestra del progreso del partido y del país. "Tenemos la oportunidad de hacer historia: uno de nosotros será el próximo presidente de Estados Unidos", señaló el candidato, sentado junto a Clinton.
"Yo era amigo de Hillary antes de comenzar la campaña y lo seguiremos siendo cuando termine", expresó Obama, quien sostuvo la silla de Clinton cuando ella se sentó para comenzar el debate. Incluso cuchichearon entre ellos al finalizar.
Juntos contra McCain
Los dos candidatos criticaron al postulante republicano JohnMcCain; sobre todo, su idea de que las tropas estadounidenses podrían permanecer en Irak durante 100 años más y su apoyo a ampliar las reducciones de impuestos, después de que había votado en contra de ellas.
Cuando a Hillary se le preguntó sobre la posibilidad de que un nuevo Clinton acceda a la presidencia -su marido estuvo en el Gobierno durante ocho años- la candidata criticó al actual mandatario, George W. Bush, y a su padre, que gobernó entre 1988 y 1992. "Se necesitó a un Clinton para limpiar las cosas después del primer Bush, y creo que podría necesitarse a otro para hacerlo después del segundo Bush", declaró.
La semana pasada, Obama y Clinton se enfrentaron en un duro debate en Carolina del Sur, en el que hubo fieros ataques personales entre los dos senadores. Las críticas disminuyeron después de la victoria de Obama en ese estado y ambos decidieron que era mejor mantener un tono positivo en el debate de anoche.
De hecho, los funcionarios sonrieron ante la sugerencia de que podrían presentarse como presidente y vicepresidente en una fórmula "Obama-Clinton" o "Clinton-Obama". "Obviamente, hay una gran diferencia entre esas dos opciones", señaló el senador, y agregó que respeta mucho a la ex primera dama. (Reuters)







