31 Enero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre, advirtió que el caso del relacionista público Gabriel "Gaby" Alvarez -que quedó detenido junto con su asistente Ariel Coehlo después de haber atropellado y matado a dos argentinos en Punta del Este-, muestra que el consumo de drogas trae consecuencias siempre destructivas.
“Muchos despenalizadores basan sus argumentos en el consumo recreativo de las sustancias, como si tal afirmación fuera realmente cierta. Si el consumo de drogas pudiera manejarse este no sería un problema social”, subrayó Izaguirre.
“La muerte de dos jóvenes en una ruta uruguaya, producto de la situación que se desarrolla en la cabina de otro vehículo, nos debe llamar a la reflexión. Los despenalizadores deben replantearse su estrategia; ha quedado demostrado que el consumo de drogas daña no sólo al involucrado sino también a terceros ajenos a esa circunstancia”, añadió.
Enfocado en la situación del relacionista público, Izaguirre concluyó: “las drogas obnubilan al consumidor, no importa si se trata de un usuario o un adicto. Las sustancias alteran el estado de la persona hasta límites incalculables, en los que no llega a discernir sobre el peligro que conllevan sus acciones”.
En cuanto a la situación de Alvarez y de su asistente, las autoridades policiales uruguayas evalúan un pedido de traslado hecho por los abogados del relacionista público. Sin embargo, el segundo de ellos decidió cambiar de idea y prefiere quedarse en el penal de Las Rosas.
Así lo señaló ayer el inspector mayor Eduardo Martínez, jefe de la Policía del departamento uruguayo de Maldonado, quien explicó que Coelho "propuso quedarse en el penal de Las Rosas", ubicado cerca de Punta del Este.
El penal, según dijo Eduardo Martínez, jefe de la Policía del departamento uruguayo de Maldonado, es una cárcel donde no hay problemas disciplinarios y donde la población carcelaria es joven en su mayoría.
“Todavía no está claro porque, en el caso de Coelho, el abogado nos ha manifestado que no va a aceptar irse a Montevideo. Esto es una cuestión voluntaria”, añadió Martínez. (DyN-NA)
“Muchos despenalizadores basan sus argumentos en el consumo recreativo de las sustancias, como si tal afirmación fuera realmente cierta. Si el consumo de drogas pudiera manejarse este no sería un problema social”, subrayó Izaguirre.
“La muerte de dos jóvenes en una ruta uruguaya, producto de la situación que se desarrolla en la cabina de otro vehículo, nos debe llamar a la reflexión. Los despenalizadores deben replantearse su estrategia; ha quedado demostrado que el consumo de drogas daña no sólo al involucrado sino también a terceros ajenos a esa circunstancia”, añadió.
Enfocado en la situación del relacionista público, Izaguirre concluyó: “las drogas obnubilan al consumidor, no importa si se trata de un usuario o un adicto. Las sustancias alteran el estado de la persona hasta límites incalculables, en los que no llega a discernir sobre el peligro que conllevan sus acciones”.
En cuanto a la situación de Alvarez y de su asistente, las autoridades policiales uruguayas evalúan un pedido de traslado hecho por los abogados del relacionista público. Sin embargo, el segundo de ellos decidió cambiar de idea y prefiere quedarse en el penal de Las Rosas.
Así lo señaló ayer el inspector mayor Eduardo Martínez, jefe de la Policía del departamento uruguayo de Maldonado, quien explicó que Coelho "propuso quedarse en el penal de Las Rosas", ubicado cerca de Punta del Este.
El penal, según dijo Eduardo Martínez, jefe de la Policía del departamento uruguayo de Maldonado, es una cárcel donde no hay problemas disciplinarios y donde la población carcelaria es joven en su mayoría.
“Todavía no está claro porque, en el caso de Coelho, el abogado nos ha manifestado que no va a aceptar irse a Montevideo. Esto es una cuestión voluntaria”, añadió Martínez. (DyN-NA)







